Introducción
El rol del docente universitario de la carrera de odontología, ha evolucionado significativamente en las últimas décadas debido a cambios en las políticas educativas, avances tecnológicos y las crecientes expectativas de los estudiantes y la sociedad en general (Ávila et al., 2023). El perfil de competencias se refiere a las habilidades, conocimientos y actitudes que debe poseer para desempeñar de manera efectiva sus funciones de docencia en el área odontológica.
Actualmente, el docente se enfrenta en el aula a las repercusiones de un mundo en constante cambio debido a la revolución impulsada por la globalización, la tecnología y las comunicaciones (Arias Gómez et al., 2018). El docente de odontología necesita una formación psicopedagógica que le permita ser un docente eficaz, especialmente en facultades que forman a futuros maestros y en profesiones vinculadas al aprendizaje (Martín, 2019).
Los docentes desempeñan un papel fundamental en la educación superior, por lo que deben contar con una sólida formación académica y experiencia en su área de especialización. Sin embargo, más allá de su dominio del tema, es esencial que posean conocimientos en pedagogía y estrategias didácticas efectivas para transmitir sus conocimientos de manera clara y accesible a los estudiantes (Borrasca & Medina Moya, 2023; López,2023). La ética profesional es también un aspecto importante para los docentes, quienes deben ser modelos a seguir para sus estudiantes en términos de valores y conducta. Algunos de los valores más importantes son la integridad, el respeto, la responsabilidad y el compromiso con la excelencia. (Mendieta Toledo et al., 2023).
La inteligencia emocional igualmente es un elemento clave para el desempeño de los docentes universitarios. Aquellos con mayor inteligencia emocional tienden a tener un mejor desempeño laboral y menores niveles de emociones negativas (Castro-Paniagua et al., 2022). Siempre se necesita que los docentes estén en constante actualización y desarrollo de sus competencias innovadoras para adaptarse a los cambios y necesidades de la educación superior. Esto les permite mejorar continuamente sus prácticas pedagógicas.
En específico, en el área de la formación de profesionales en odontología, los docentes tienen el deber de adquirir una serie de competencias específicas, propias del campo de conocimiento. Es por ello que el presente artículo tiene como objetivo identificar las competencias pedagógicas, de investigación e interpersonal que debe poseer el docente universitario en Odontología, y de esta manera garantizar una formación integral de los estudiantes y la mejora continua en la enseñanza-aprendizaje.
Metodología
Se realizó una revisión bibliográfica de tipo cualitativa, entre junio a septiembre del 2024, donde se efectuó la búsqueda de referencias según el tema señalado, en las bases de datos de Google Académico y Web Of Science. Para la recuperación de la información se aplicaron estrategias de búsqueda utilizando las palabras clave: “competencias docentes”; “educación en odontología”; “formación de profesores”; “perfil del docente universitario”; “habilidades pedagógicas”; “educación superior en odontología”.
Para el análisis del contenido, se empleó un proceso de evaluación crítica de los artículos obtenidos, seleccionando aquellos que abordaran de manera directa las competencias necesarias en la educación superior odontológica. Los artículos seleccionados fueron examinados para identificar tendencias comunes, enfoques pedagógicos y desafíos específicos de la docencia en odontología. Este análisis permitió categorizar las competencias en áreas clave. A partir de estas categorías, se extrajeron elementos fundamentales para proponer un perfil de competencias que favorezca una formación integral en los estudiantes y una mejora continua en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Resultados y discusión
Competencias pedagógicas
El docente en educación superior, tiene que integrar un conjunto diverso de competencias que garanticen el cumplimiento de los objetivos de la educación universitaria, cuyo propósito fundamental es contribuir al desarrollo de las sociedades. En específico, el docente universitario del área de odontología debe tener claro cuál es su rol y cuáles son las competencias que necesita tener para realizar una docencia de excelencia.
La mayoría de los estudios coinciden en la importancia de las competencias pedagógicas en el docente, que incluyen habilidades para la planificación y diseño curricular, técnicas de evaluación, y estrategias de enseñanza adaptadas a la diversidad estudiantil. La implementación de metodologías activas, como el aprendizaje basado en problemas y el uso de tecnologías educativas, también se destacan como esenciales. Las competencias pedagógicas involucran a la transmisión de conocimientos y habilidades de manera eficiente. Para desarrollar estas competencias, es importante utilizar metodologías de enseñanza activas que promuevan un rol más participativo de los estudiantes en la construcción de su propio conocimiento, como las dinámicas de grupo y el estudio de casos. Estrategias pedagógicas de enseñanza no solo motivan a los alumnos, sino que también mejoran su rendimiento académico (Bardini & Spalding, 2017).
El diseño curricular, en específico de la carrera odontología, busca formar profesionales integrales, capaces de aplicar sus conocimientos en la práctica clínica y la promoción de la salud oral, a través de enfoques innovadores de enseñanza-aprendizaje. La planificación y el diseño curricular facilitan el desarrollo de programas de estudio y la estructuración de las clases para que estén alineadas con los objetivos educativos y las necesidades de los estudiantes. La integración de contenidos teóricos con la práctica clínica, a través de metodologías como el aprendizaje basado en casos, facilita que los estudiantes puedan aplicar los conocimientos adquiridos en situaciones reales (Cantarutti et al., 2022).
Un aspecto importante es la incorporación de la extensión universitaria y el trabajo comunitario como parte integral del currículo fomenta un enfoque de salud pública y promoción de la salud. Esto exige repensar las prácticas de enseñanza, orientándolas hacia un aprendizaje más colectivo y centrado en el sujeto, promoviendo la interacción activa entre estudiantes y la comunidad para abordar problemáticas reales y generar soluciones sostenibles (Maino & Díaz, 2016).
Las metodologías de enseñanza se consideran el dominio activo de diversas estrategias didácticas y metodologías que fomenten el aprendizaje significativo. Como ejemplo los estudios de la microscopía virtual (MV) está siendo adoptada de manera significativa en la educación odontológica, con el potencial de sustituir a la microscopía óptica tradicional. Diversos estudios han investigado la percepción tanto de académicos como de estudiantes, así como el rendimiento académico, en relación con la enseñanza de histología y/o histopatología utilizando MV. Todos estos estudios han mostrado resultados positivos hacia la MV, concluyendo que esta tecnología tiene un futuro prometedor en la educación odontológica (Parra et al., 2022).
Todas las asignaturas de un currículo odontológico deben ser enfocadas en métodos pedagógicos didácticos para la mejora de la enseñanza aprendizaje las técnicas de enseñanza en prótesis parcial removible, son esenciales para brindar un tratamiento de calidad y longevo a los pacientes. Un estudio realizado en estudiantes de odontología de la Universidad Peruana Los Andes determinó que el empleo de técnicas de enseñanza incide favorablemente en el aprendizaje de la asignatura de prótesis parcial removible. El 95% de los estudiantes encuestados estuvo de acuerdo en que las técnicas de enseñanza ayudan a conocer mejor este tema (Cueva Buendia et al., 2020).
Otra arista a analizar es la evaluación del aprendizaje, que es la habilidad para diseñar y aplicar evaluaciones que midan de manera efectiva el progreso y el rendimiento de los estudiantes. La evaluación del aprendizaje es un elemento fundamental del proceso de enseñanza-aprendizaje, que permite a los estudiantes reconocer sus conocimientos y dificultades, y a los docentes reorientar su diseño de enseñanza. Existen diferentes enfoques y estrategias de evaluación de aprendizajes, que pueden ser tanto sumativas como formativas. La evaluación sumativa, por ejemplo, se centra en el producto final, mientras que la evaluación formativa se enfoca en el proceso de aprendizaje (Bordas Alsina & Cabrera Rodríguez, 2023).
La comunicación efectiva es la capacidad para comunicarse de manera clara y efectiva, tanto oralmente como por escrito, con los estudiantes y colegas; además de la aplicación de un lenguaje sencillo y claro, todo los docentes odontólogos deben explicar los procedimientos y tratamientos en un lenguaje que de fácil entendimiento, evitando la jerga médica (Espinoza-Criollo & Grefa-Quisahuan, 2024).
Los docentes, sobre todo en las áreas de salud, deben escuchar atentamente las preocupaciones y preguntas de los pacientes, mostrando empatía y paciencia. En odontología, se recomienda el uso de recursos visuales como apoyo al proceso de enseñanza-aprendizaje, radiografías o imágenes pueden ayudar a los estudiantes a comprender mejor su condición oral y el tratamiento propuesto. Esto a su vez ayuda a la comunicación bidireccional que es una virtud que los odontólogos, deben estar abiertos a responder preguntas y aclarar dudas de los pacientes durante todo el proceso de atención.
Competencias investigativas
Los docentes de odontología también deben poseer habilidades investigativas, tanto en la generación de nuevo conocimiento como en la aplicación de métodos de investigación en la enseñanza y gestión educativa. Esto incluye la capacidad de dirigir proyectos de investigación, publicar en revistas académicas y fomentar una cultura investigativa entre los estudiantes.
La investigación es un arte que debe cultivarse y aplicarse, por lo que se debe inspirar en los estudiantes una chispa que despierte su interés por explorar temas relevantes, analizar y comparar resultados. Este proceso desarrolla la capacidad de vincular teoría y práctica, generando así nuevo conocimiento (Vita & Mendoza, 2019). En odontología, la investigación tiene generalmente un propósito práctico, orientado a mejorar los tratamientos y promover el bienestar de los pacientes, ajustándose a las tendencias actuales en el cuidado de la salud.
Las competencias investigativas deben ser aplicadas e incentivadas a los estudiantes, por lo tanto, los docentes pueden estructurar cursos que promuevan la investigación como un eje transversal, integrando proyectos prácticos de revisión de literatura o estudios de casos que desafíen a los estudiantes a explorar problemas clínicos desde una perspectiva basada en evidencia científica. Estas actividades capacitan para transmitir eficazmente su investigación en congresos o en publicaciones científicas.
Un estudio realizado por Rodríguez et al. (2020) en la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos encontró que el 68.4% de los estudiantes manifestó interés por la investigación científica.. Asimismo, otro estudio realizado encontró que la aplicación de una estrategia pedagógica llamada "Semilleros de Investigadores" tuvo efectos positivos en el desarrollo de competencias investigativas en estudiantes de odontología de pregrado (Rodríguez, 2016). Diversos son los autores aseveran que, al participar en proyectos de investigación, los estudiantes desarrollan habilidades que los distinguen como expertos y les brindan la oportunidad de aportar de manera activa al progreso de su disciplina.
Un aspecto fundamental en la formación de los docentes es el desarrollo de buenas prácticas éticas en investigación y que sepan transmitir estos valores fundamentales a sus estudiantes. Un enfoque ético en la investigación construye credibilidad y respeto hacia el trabajo académico, tanto dentro de la comunidad educativa como en la sociedad en general.
Competencias digitales
Se ha denominado competencia digital docente a los conocimientos, capacidades, actitudes y estrategias que el educador debe ser capaz de activar, adoptar y gestionar en situaciones reales para facilitar el aprendizaje, alcanzando mayores niveles de logro, promoviendo procesos de mejora e innovación permanente en los procesos formativos (Palazuelos Vargas, 2022).
Las habilidades digitales en odontología son esenciales en el ámbito educativo y práctico contemporáneo, y consiste en incorporar la utilización de tecnologías digitales en la instrucción, diagnóstico, tratamiento y administración de información. Estas habilidades están concebidas para incrementar la eficiencia y exactitud, además de la habilidad de los odontólogos para ajustarse a los cambios tecnológicos.
No obstante, estas competencias también son necesarias en la labor diaria el odontólogo, como por ejemplo en la gestión y análisis de datos clínicos, y otro punto para analizar es la posibilidad de realizar un correcto diagnóstico digital, que comprende el uso de herramientas de diagnóstico avanzado, como radiografías digitales, escáneres intraorales, tomografía computarizada (CBCT), e imágenes 3D (Fuentes et al., 2021).
Se evidencia en la literatura múltiples esferas de la odontología que pueden aprovechar los beneficios de utilizar los exámenes mediante imágenes, en particular los campos de cirugía y traumatología oral y maxilofacial, patología oral, ortodoncia, periodoncia y endodoncia. Investigaciones actuales han evidenciado la relevancia de esta clase de tomografía computarizada para potenciar la habilidad de diagnóstico por imagen, con un mayor poder de resolución y menor presencia de artefactos en la imagen producida. Los softwares permiten a los odontólogos visualizar el resultado final y personalizar los tratamientos según las necesidades del paciente.
Se debe mencionar también de área los beneficios de la impresión 3D y fabricación digital. Para ello es necesario que los odontólogos conozcan y dominen esta modalidad de impresiones, que facilita la creación y diseño de prótesis, guías quirúrgicas y otros aparatos a medida, que incrementan la exactitud y disminuyen los periodos de tratamiento (Rodríguez Hernández, 2023).
La teleodontología y consulta remota, resalta la necesidad de competencias en el manejo en plataformas virtuales, la telemedicina y comunicación son partes del quehacer diario del odontólogo. La teleodontología puede considerarse una herramienta importante aplicada a la teleasistencia y la teleeducación, con gran potencial para apoyar las carreras de pregrado en Odontología (Caldarelli & Haddad, 2016).
En cuanto a los aspectos específicos de la actividad docentes, en la actualidad es imprescindible el trabajo dentro las modalidades virtuales de aprendizaje, como el e-learning y el b-learning. Estudios han encontrado que estas modalidades pueden incrementar el rendimiento académico y la participación activa de los estudiantes en las clases (Guzmán et al., 2023).
Competencias interpersonales
Las competencias interpersonales, como la comunicación efectiva, la empatía y la capacidad de trabajar en equipo, son importantes para la enseñanza y la interacción con colegas y estudiantes. Además, las competencias de gestión, que incluyen la organización y administración del tiempo, y la capacidad de liderar proyectos educativos, también son destacadas en la literatura (Nolasco et al.,2024).
La promoción del trabajo en equipo o como también se lo conoce el trabajo colaborativo en investigación, es fundamental para ejercer como docente. Uribe Cantalejo & Fajardo Diaz (2023) señalaron que el trabajo en equipo, respaldado por estrategias pedagógicas activas como el aprendizaje basado en problemas y el apoyo de las TIC, fomenta el fortalecimiento y desarrollo de habilidades blandas, tales como la comunicación asertiva, la negociación, el trabajo colaborativo, la empatía, la adaptabilidad y el razonamiento crítico.
Esto facilita que los estudiantes desarrollen destrezas en comunicación, coordinación y resolución de conflictos profesional (González et al., 2018). Se considera que el trabajo en equipo promueve la comprensión de los distintos roles dentro del equipo dental, como los clínicos, investigadores y especialistas en análisis de datos, creando una experiencia de colaboración alineada con la práctica
Conclusiones
Los estudios revisados muestran un consenso sobre la multidimensionalidad del perfil de competencias del docente de odontología. La integración de competencias pedagógicas, investigativas, digitales e interpersonales son necesarias para enfrentar los desafíos actuales en la educación superior. Sin embargo, se identifica una brecha en la formación inicial y continua de los docentes, lo que sugiere la necesidad de programas de desarrollo profesional más integrales y personalizados.
Además, la rápida evolución tecnológica y las cambiantes demandas del mercado laboral exigen una actualización constante de estas competencias. Las instituciones educativas deben proporcionar los recursos y el apoyo necesarios para que los docentes puedan adaptarse y crecer profesionalmente.














