1. Introducción
El cuy (Cavia porcellus) fue domesticado en los Andes de América del Sur hace más de 3000 años a partir de poblaciones silvestres de Cavia tschudii, convirtiéndose en el primer roedor criado de manera intencional para el consumo humano (23 ; Pigière et al., 2012 ). Es una especie importante en la dieta de países andinos, especialmente en el Perú (Chicaiza Sáchez et al., 2024), donde constituye una fuente de proteína animal de alta calidad (20,3%) y bajo contenido de grasa (7,8%), en comparación con otros tipos de carne (Rosenfeld, 2008). Además de su valor nutricional, representa una alternativa económica por su corto ciclo reproductivo, bajo costo de producción, rápido crecimiento y facilidad de manejo (Miégoué et al., 2016), características que han incrementado su demanda (Chávez-Tapia y Avilés-Esquivel, 2022; Torres Salazar y Bardales Escalante, 2023). En Ecuador, la crianza de cuyes forma parte de la agricultura familiar, contribuyendo tanto a la seguridad alimentaria como al sustento económico de las familias (Chicaiza Sáchez et al., 2024). Este sistema productivo, se ha adaptado a las condiciones agroecológicas del país, integrando la producción animal con cultivos agrícolas y promoviendo un uso más eficiente de los recursos disponibles (Reyes-Silva et al., 2021; Damián Quito et al., 2022).
La alimentación es el principal componente del costo de producción en cuyes, representando aproximadamente el 60% (Aliaga et al., 2009). Su dieta se basa principalmente en forrajes verdes, especialmente alfalfa, por su alto contenido proteico y digestibilidad (Reyes-Silva et al., 2021). Una dieta balanceada asegura buen crecimiento, conversión alimenticia y salud animal (Castro-García y Nava, 2021). Sin embargo, el uso de alimentos balanceados comerciales incrementa los costos de producción, lo que ha impulsado la búsqueda de alternativas locales, artesanales y de bajo costo, elaborados con insumos disponibles en la zona (Hermitaño-Osorio et al., 2024).
En este contexto, existe una tendencia creciente a nivel mundial hacia la evaluación y uso de insumos no convencionales en la alimentación animal, debido a la necesidad de reducir costos, mejorar la sostenibilidad de los sistemas productivos y enfrentar la variabilidad en la disponibilidad de forrajes tradicionales. Estos insumos deben ser viables y nutricionalmente adecuados, para poder sustituir parcial o totalmente a los forrajes convencionales, especialmente durante épocas de escasez o baja calidad (Apráez-Guerrero et al., 2013). Diversos estudios han reportado el potencial de distintos insumos alternativos. Hidalgo y Valerio (2020) demostraron que el germen de maíz presentó la mayor digestibilidad de la materia seca (79%), mientras que el hominy feed registró los mayores valores de energía digestible y metabolizable (4.372 y 4.351 kcal kg-1 de materia seca, respectivamente). Asimismo, Sotelo et al. (2020) reportaron coeficientes de digestibilidad superiores al 60% en el forraje seco de Mucuna pruriens, mientras que Castro Bedriñana et al. (2018) encontraron alta digestibilidad de carbohidratos solubles en rastrojo de maca (Lepidium peruvianum); y Hurtado et al. (2012) destacaron al Arboloco (Montanoa quadrangularis) con valores cercanos al 90% en fibra cruda y materia seca.
Dentro de esta línea de búsqueda de insumos alternativos, la páprika (Capsicum annuum), se presenta como una opción prometedora. Este cultivo, utilizado principalmente en la industria alimentaria, médica y cosmética (González-Pérez et al., 2025), se produce en grandes volúmenes en la costa peruana. A nivel mundial, Capsicum annuum es una de las hortalizas de mayor importancia económica, con aproximadamente 1,7 millones de hectáreas cultivadas (Food and Agriculture Organization of the United Nations [FAO], 2023). Sus frutos presentan un alto contenido de vitaminas A y C, carotenoides, flavonoides y compuestos antioxidantes (Choi et al., 2023), además de propiedades farmacológicas relevantes (Zhang et al., 2023). Los genotipos de chile presentan altos niveles de proteína, fibra, grasas y carbohidratos, además de ser fuente rica de metabolitos secundarios (Mis-Valdez et al., 2022). En la península de Yucatán, este cultivo destaca por su diversidad de genética y su relevancia económica (Castillo-Aguilar et al., 2021).
En el Perú, los cultivos más difundidos incluyen pimiento dulce, pimiento nativo, pimentón, Ancho San Luis (ají ancho), páprika, rocoto y piquillo, con una producción nacional estimada en 27.749,69 t año-1 (FAO, 2023). Para mejorar la calidad comercial y la productividad, una de las principales estrategias es el uso de híbridos con alto potencial de rendimiento, uniformidad de frutos y mejor adaptación a condiciones ambientales específicas (Krishna et al., 2021; Naves et al., 2022). Sin embargo, los agricultores enfrentan pérdidas significativas de calidad comercial debido a escaldaduras y golpes de sol, lo que genera excedentes que muchas veces no logran insertarse en los mercados formales. Estos volúmenes descartados representan una oportunidad para ser revalorizados en otros usos, como la alimentación animal, donde podrían aprovecharse sus aportes nutricionales y energéticos.
Sin embargo, su uso en la alimentación animal ha sido poco explorado. En conejos, Garcia et al., (1977) reportaron una digestibilidad de proteína y fibra cruda del 63,1% y una energía digestible de 1.747,6 kcal kg-1 MS. Dado que la información sobre su valor nutritivo en cuyes es prácticamente inexistente, se hace necesario evaluar su potencial como ingrediente alternativo mediante ensayos de digestibilidad.
El presente estudio tuvo como objetivo determinar los coeficientes de digestibilidad aparente y estimar la energía digestible de la páprika (Capsicum annuum) mediante ensayos in vivo en cuyes machos, con el propósito de evaluar su potencial como ingrediente alternativo en la formulación de dietas balanceadas. Los resultados obtenidos aportan información relevante para la diversificación de fuentes alimenticias en la crianza de cuyes, promoviendo el aprovechamiento de excedentes agrícolas y contribuyendo a la reducción de costos de producción, fortaleciendo así la sostenibilidad de los sistemas productivos familiares y comerciales en zonas altoandinas.
2. Materiales y Métodos
2.1. Lugar de estudio
El experimento se desarrolló en el Laboratorio de Evaluación Biológica de Alimentos de la Facultad de Zootecnia de la Universidad Nacional Agraria La Molina [UNALM], Lima, Perú. Los análisis químicos proximales se realizaron en el Laboratorio de Evaluación Nutricional de Alimentos [LENA] de la facultad de Zootecnia de la UNALM.
2.2. Instalaciones y equipos
Los cuyes fueron alojados individualmente en diez jaulas metabólicas con un área de 0,11 m² cada una. Estas jaulas contaban con piso de malla de acero, comederos metálicos y bebederos de vidrio tipo chupón con capacidad de 250 mL. Además, disponían de una bandeja en forma de embudo para recolectar por separado heces y orina.
2.3. Animales y dietas experimentales
Se emplearon diez cuyes machos de tres meses de edad, línea mejorada tipo I, con un peso promedio de 825,5 g, procedentes del Programa de Investigación y Proyección Social [PIPS] en Carnes de la UNALM.
Los animales fueron distribuidos en dos grupos de cinco y alimentados exclusivamente con las dietas experimentales formuladas para este estudio, sin suministro adicional de forraje, con el fin de controlar estrictamente la composición de los nutrientes ingeridos:
Dieta basal: 100% subproducto de trigo.
Dieta experimental: 40% páprika molida (Capsicum annuum L. var. longum) y 60% subproducto de trigo.
La páprika utilizada fue secada inicialmente a la sombra, posteriormente en estufa y finalmente molida en el Laboratorio de Secado y Molienda de la Facultad de Zootecnia.
2.4. Periodo experimental
El experimento constó de dos periodos. El primero fue un periodo de adaptación de siete días, durante el cual se redujo gradualmente el nivel de subproducto de trigo y se incrementó la inclusión de páprika molida en la dieta experimental. Los cinco animales del grupo control continuaron recibiendo exclusivamente subproducto de trigo durante todo el periodo. El segundo periodo correspondió a la colección de heces y tuvo una duración de cinco días, durante los cuales se registró diariamente el consumo diario de alimento y se recolectaron las heces.
2.5. Registro de consumo y colección de muestras
El consumo de alimento se determinó cada 24 horas mediante la diferencia entre el alimento ofrecido y el residual. Las heces recolectadas se almacenaron en bolsas de polietileno, se pesaron diariamente y se mantuvieron refrigeradas hasta su procesamiento. Una alícuota de 5 g fue secada en estufa a 105 °C durante 5 horas para determinar humedad inicial. El resto se homogenizó, secó y molió a un tamaño de partícula de 2 mm para los análisis proximales.
2.6. Análisis químicos y digestibilidad
Los análisis químicos de las dietas y heces se realizaron según los métodos oficiales de la Association of Official Agricultural Chemists (AOAC, 2016) (Tabla 1). Los coeficientes de digestibilidad aparente de las dietas se calcularon mediante el método directo. En el caso de la páprika, su digestibilidad aparente de las dietas se determinó mediante el método indirecto descrito por Crampton y Harris (1974). Este procedimiento compara la digestibilidad de la dieta basal con la de la dieta experimental que contiene el ingrediente en evaluación, permitiendo estimar la digestibilidad del ingrediente.
Tabla 1 Métodos oficiales empleados en los análisis químicos proximales de dietas y heces en el estudio.Table 1. Official methods used for proximate chemical analysis of diets and feces in the study.
| Componentes | Método AOAC (2005) |
| Humedad | AOAC (2005), 950.46 |
| Materia seca | Por diferencia |
| Materia orgánica | Por diferencia |
| Proteína cruda | AOAC (2005), 984.13 |
| Fibra cruda | AOAC (2005), 962.09 |
| Extracto etéreo | AOAC (2005), 2003.05 |
| Cenizas | AOAC (2005), 942.05 |
| Extracto libre de nitrógeno | Por diferencia: 100 menos los analitos determinados |
2.7. Estimación de energía digestible
La energía bruta de las dietas, heces y páprika se estimó mediante la fórmula propuesta por la Alimentation Équilibrée de Commentry [A.E.C.] (1978), utilizando factores calóricos de 5,70 para proteína cruda, 9,30 para extracto etéreo y 4,10 para fibra cruda más extracto libre de nitrógeno. A partir de estos valores se calculó la energía digestible de la páprika molida siguiendo las recomendaciones de Crampton y Harris (1974).
3. Resultados y Discusión
3.1. Composición química proximal de la páprika molida y heces
La páprika molida utilizada en este estudio presentó en su composición química proximal un alto contenido de extracto libre de nitrógeno (36,91%) y fibra cruda (25,91%), mientras que el extracto etéreo fue el componente menos abundante (6,98%) (Tabla 2). Estos valores corresponden únicamente al lote de páprika empleado en el experimento y reflejan su composición química particular, la cual puede variar en función del origen, estado de madurez, condiciones de secado y almacenamiento.
La información de estudios previos, como el de Bravo-Delgado et al. (2024) indican que la composición del chile huacle seco varía según el color del fruto, destacando el tipo amarillo por sus mayores contenidos de humedad (15,15 ± 1,49%) y extracto etéreo (14,67 ± 1,16%), asociados a la presencia de carotenoides y compuestos fenólicos, mientras que el tipo negro presentó los valores más bajos en cenizas (6,51 ± 0,13%) y proteína (10,21 ± 0,67%). Estos resultados concuerdan con lo señalado para otros subproductos vegetales empleados en la alimentación de monogástricos, caracterizados por una fracción importante de extracto libre de nitrógeno (Castro Bedriñana et al., 2018; Sotelo et al., 2020).
Tabla 2 Análisis químico proximal de la páprika molida (% base seca).Table 2. Proximate chemical analysis of ground paprika (% dry basis).
| Componentes | Parcialmente seco | Base seca |
| Humedad, % | 6,45 | 0,00 |
| Materia seca, % | 93,55 | 100,00 |
| Materia orgánica, % | 83,92 | 89,71 |
| Proteína cruda, % | 18,62 | 19,90 |
| Fibra cruda, % | 24,24 | 25,91 |
| Extracto etéreo, % | 6,53 | 6,98 |
| Cenizas, % | 9,63 | 10,29 |
| Extracto libre de nitrógeno, % | 34,53 | 36,91 |
En relación con la composición química de las heces, se observaron diferencias entre los animales alimentados con la dieta basal y aquellos que consumieron la dieta experimental suplementada con páprika molida (Tabla 3). Las heces del grupo experimental mostraron un incremento marcado en el contenido de fibra cruda (31,30% frente a 15,39%), acompañado de una reducción en los niveles de proteína cruda (16,32% frente a 19,38%) y extracto libre de nitrógeno (36,25% frente a 51,06%). Estos cambios se deben a una menor digestibilidad de la fibra de la dieta experimental, lo cual concuerda con el mayor contenido de fibra cruda presente en la páprika. Asimismo, la disminución en el extracto libre de nitrógeno fecal sugiere una mayor excreción de carbohidratos estructurales no digestibles, posiblemente asociados a la presencia de paredes celulares lignificadas y compuestos fenólicos.
Tabla 3 Composición química de las heces de cuyes alimentados con la dieta basal y la dieta experimentalTable 3. Chemical composition of guinea pig feces from animals fed the basal and experimental diets
| Componentes (%) | Heces – Dieta basal | Heces – Dieta experimental |
| Materia seca | 100,00 | 100,00 |
| Materia orgánica | 91,55 | 89,71 |
| Proteína cruda | 19,38 | 16,32 |
| Fibra cruda | 15,39 | 31,30 |
| Extracto etéreo | 5,71 | 5,84 |
| Cenizas | 8,45 | 10,29 |
| Extracto libre de nitrógeno | 51,06 | 36,25 |
3.2. Digestibilidad aparente de la páprika
Los coeficientes de digestibilidad aparente se presentan en la Tabla 4. El extracto etéreo registró el mayor valor, alcanzando una digestibilidad de 89,32%, lo que indica una utilización eficiente de la fracción lipídica. Este resultado fue superior al observado en forrajes como la Mucuna pruriens, cuya digestibilidad fue 60,18%, y el rastrojo de maca que presentó un valor de 75,27%; (Castro Bedriñana et al., 2018; Sotelo et al., 2020). En contraste, la fibra cruda presentó la menor digestibilidad, con 40,85%, cifra inferior a lo reportado para especies arbóreas como la morera, que alcanza alrededor del 80%, y el arboloco, con aproximadamente 89% (Hurtado et al., 2012). Esta baja disponibilidad de fibra puede estar influida por la presencia de lignina y taninos en la páprika, compuestos que limitan la degradación de polisacáridos estructurales (Rubio y Molina, 2016).
Tabla 4 Coeficientes de digestibilidad aparente de la páprika molida (% base seca).Table 4. Apparent digestibility coefficients of ground paprika (% dry basis).
| Componentes | Coeficiente de digestibilidad | Coeficiente de variabilidad |
| Materia seca | 69,77 | 4,88 |
| Materia orgánica | 70,36 | 4,91 |
| Proteína cruda | 86,76 | 7,02 |
| Extracto etéreo | 89,32 | 11,89 |
| Fibra cruda | 40,85 | 12,53 |
| Ceniza | 69,56 | 8,44 |
| Extracto libre de nitrógeno | 80,70 | 3,48 |
La digestibilidad aparente de la materia seca obtenida en este estudio fue de 69,77%, valor superior al reportado para el subproducto de trigo (65,3%) (Hidalgo y Valerio, 2020), el matarratón (49,9%) y el pasto India (45,5%) (Hurtado et al., 2012). Sin embargo, fue menor que la del gluten de maíz, que alcanza alrededor de 79%, la del arboloco, con aproximadamente 86,8%. Las diferencias observadas entre insumos pueden atribuirse a la variación en el contenido de fibra y lignina, factores que limitan la accesibilidad y degradación de los nutrientes (Figueiredo et al., 2019).
La digestibilidad de la proteína cruda (86,76%) fue elevada en comparación con el forraje de Mucuna pruriens (74,02%) (Sotelo et al., 2020), el rastrojo de maca (68%) (Castro Bedriñana et al., 2018) y la morera (74,9%) (Hurtado et al., 2012). Aunque fue ligeramente inferior al matarratón (91,6%) y al arboloco (87,7%), estos resultados confirman que la páprika ofrece una proteína con alta digestibilidad. Sin embargo, la presencia de compuestos antinutricionales como los taninos podría limitar su aprovechamiento total (Rubio y Molina, 2016). Respecto al extracto libre de nitrógeno, la digestibilidad (80,70%) fue más alta que la reportada en el rastrojo de maca (77,8%) y en leguminosas como Pueraria phaseoloides (48,21%) y Stylozanthes guianensis (55,15%) (Castro Bedriñana et al., 2018; Sotelo et al., 2016). Estos valores confirman el potencial de la páprika como fuente de carbohidratos solubles y de energía de rápida disponibilidad.
La digestibilidad de la fibra cruda (40,85%), fue mayor al registrado en leguminosas como Pueraria phaseoloides (17,84%) y Stylosanthes guianensis (18,5%) (Sotelo et al., 2016), aunque menor al de la morera (80%) y el arboloco (89%) (Hurtado et al., 2012). El procesamiento de secado y molido pudo haber contribuido a mejorar la accesibilidad de la fibra, aunque su contenido de lignina y pectinas insolubles limita su aprovechamiento (Benítez y Poveda, 2011).
El extracto libre de nitrógeno presentó una digestibilidad del 80,70%, superior a la observada en el rastrojo de maca (77,8%) (Castro Bedriñana et al., 2018) y en varias leguminosas tropicales (Sotelo et al., 2016). Este resultado indica que la páprika aporta una fracción importante de nutrientes potencialmente aprovechables por los animales, lo que contribuye a su valor energético dentro de la dieta.
3.3. Energía digestible
En términos de energía digestible, la páprika molida alcanzó un valor de 3,448,6 kcal kg-1 MS (Tabla 5), lo que supera ampliamente al subproducto de trigo (2 801 kcal kg-1 MS) (Hidalgo y Valerio, 2020) y al forraje seco de Mucuna pruriens (2,610 kcal kg-1 MS) (Sotelo et al., 2020). Este alto valor energético se relaciona con su elevada digestibilidad en proteína y extracto etéreo, así como con el efecto del procesamiento en la disponibilidad de nutrientes (Garcia et al., 1997).
Tabla 5 Energía digestible estimada de la páprika molida (kcal kg-1 MS).Table 5. Estimated digestible energy of ground paprika (kcal kg-1 DM).
| Animal, N° | Dieta basal (kcal kg-1) | Dieta experimental (kcal kg-1) | Páprika molida (kcal kg-1) |
| 1 | 3.336,3 | 3.406,0 | 3.290,6 |
| 2 | 3.590,5 | 3.422,0 | 3.469,3 |
| 3 | 3.425,2 | 3.387,8 | 3.381,7 |
| 4 | 3.395,4 | 3.463,0 | 3.564,3 |
| 5 | 3.412,5 | 3.462,4 | 3.537,2 |
| Promedio | 3.431,9 | 3.428,2 | 3.448,6 |
4. Conclusiones
Los coeficientes de digestibilidad estimados para la páprika molida, obtenidos mediante el método indirecto aplicado a la dieta experimental, evidencian una alta disponibilidad de proteína cruda (86,76 %) y extracto etéreo (89,32), así como un valor energético de 3.448,6 kcal kg-1 MS. Estos resultados indican que la páprika posee un aporte potencialmente relevante de energía y proteína cuando se utiliza como ingrediente en dietas para cuyes. Sin embargo, la baja digestibilidad de fibra cruda (40,85%) y la posible presencia de compuestos antinutricionales evidencian la necesidad de evaluar sus niveles óptimos de inclusión en dietas balanceadas y su impacto en el desempeño productivo bajo condiciones prácticas de alimentación.
Contribuciones de los autores
Gustavo Guerrero Torres: validación, redacción – revisión y edición.
Mary Flor Cesare Coral: investigación, redacción – borrador original.
Ana Zela Apaza: validación, redacción – revisión y edición.
Edgar Norabuena Meza: validación, revisión y edición.
Marilyn Aurora Buendía Molina: redacción – revisión y edición.
Alejandrina Sotelo-Méndez: conceptualización, investigación, metodología, recursos.
Declaración de Uso de Inteligencia Artificial
Los autores declaran que no se ha utilizado Inteligencia Artificial en la elaboración del manuscrito.
Implicaciones éticas
Los autores declaran que el estudio se realizó cumpliendo las normas nacionales e internacionales de bienestar animal. Los cuyes fueron manejados bajo condiciones controladas en jaulas metabólicas, garantizando adecuado suministro de alimento y agua, monitoreo sanitario permanente y reducción del estrés durante el periodo experimental.
La investigación se desarrolló conforme a la Ley N.° 30407 – Ley de Protección y Bienestar Animal del Perú y su reglamento (D.S. N.° 006-2017-MINAGRI), así como siguiendo principios de buenas prácticas pecuarias y los lineamientos internacionales para el uso ético de animales en investigación científica. Los procedimientos aplicados fueron no invasivos y no comprometieron el bienestar ni la integridad fisiológica de los animales.














