Introducción
La agricultura a nivel mundial crece con el aumento de la población que genera un incremento en la demanda de productos que permiten asegurar la disponibilidad de alimentos inocuos y nutritivos. El cacao es un producto básico y de suprema importancia en la agricultura mundial debido a su gran cantidad de derivados y productos que se fabrican a partir de él. África acapara el mercado con un 77 % de la producción mundial, seguido de América Latina, en donde la producción global de grano de cacao es del 17 % (International Cocoa Organization, ). El cacao colombiano se destaca por su gran calidad, aroma y sabor, ocupando después de República Dominicana el décimo lugar en el ranking mundial, con una producción de 63 416 toneladas para el año 2020, de las cuales se exportaron 11 148 toneladas (Cataño, 2019; Baquero, 2021).
Los países africanos, Costa de Marfil y Ghana son los principales productores de cacao a nivel mundial, seguidos de países suramericanos como Ecuador y Brasil (International Cocoa Organization, ), pero la producción cacaotera, como cualquier otra producción agrícola genera efectos adversos al ambiente. Un ejemplo de ello se evidencia en Costa de Marfil, donde solo queda un 4 % de su territorio cubierto con selva tropical y en 13 de sus 23 zonas protegidas ha desaparecido por completo la población de primates y elefantes, según la ONG Mighty Earth, uno de los principales motivos es la expansión de los campos de cultivo de cacao (Claus y col., 2018; Jagoret, Saj y Carimentrand, 2020). En Ghana, alternativas como la agricultura climáticamente inteligente cuyos objetivos son la mitigación y adaptación al cambio climático y la seguridad alimentaria, presentan una amenaza de inequidad para con los pequeños productores y un favorecimiento del dominio multinacional (Taylor, 2018; Maas y col., 2020; Nasser y col., 2020). Estos datos son realmente alarmantes y de urgente intervención debido al gran impacto que está causando el sector cacaotero no solo en África si no a nivel mundial.
Garmendia y col. (2005) y Mereddy, Shah y Davergave (2017) definen el impacto ambiental como la alteración de la calidad del medio ambiente, generada por actividades antropogénicas de manera directa e indirecta. Generalmente, estos impactos se evalúan desde los aspectos ecológicos y socioeconómicos, midiendo los cambios en el bienestar de los individuos, siempre que este se pueda atribuir a una actividad, proyecto o política como relación causal (Gertler y col., 2017), convirtiendo a la evaluación de impacto en un componente prioritario para el desarrollo e implementación de una agricultura sostenible, el aseguramiento de la producción y distribución de alimentos y la restauración de los recursos naturales (Bergez y col., ; Kross, Kaur y Jaeger, 2022).
Estudios realizados por Schroth y col. (2011), Braga, Domene y Gandara () y Rocha y col. (2019) en Brasil y Hands (2021) en otros países de Latinoamérica, indican que solo bajo producción de pequeños agricultores con una gestión agrícola reducida en un paisaje forestal (agrosilvicultura), se pueden garantizar la normalidad de los servicios ecosistémicos y la conservación de las comunidades silvestres. De acuerdo con estudios desarrollados por Brito, Gómez y Salaya () y Rooduijn, Bongers y Wal (2018) en México, la producción de cacao en los agroecosistemas involucra de manera positiva el secuestro de carbono, la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, la fertilidad y biodiversidad del suelo y la calidad del agua. Igualmente, estudios desarrollados en Bolivia por Armengot y col. (2017) y Chumacero y col. (2018) describen impactos de la producción de cacao en los que se hace referencia a la biodiversidad de acuerdo con el sistema de cultivo y diversificación de la producción en fincas, aunque también a aspectos socioeconómicos adversos como falta de acceso al crédito, incrementos de la mano de obra y, en consecuencia, incrementos en costos de producción.
Actualmente se han realizado varias investigaciones del sector cacaotero colombiano en los diferentes departamentos productores, pero no se evidencia ninguno con datos suficientemente claros a nivel nacional sobre el impacto ambiental que tiene este sector tan importante para la economía colombiana. El objetivo de esta revisión es identificar los impactos ecológicos, económicos y sociales generados por la cacaocultura en Colombia, a partir de la frecuencia de mención en los estudios relacionados con el cultivo del cacao en este territorio.
Metodología
El procedimiento para la realización de esta revisión siguió las orientaciones propuestas por el Joanna Briggs Institute (JBI) (Peters y col., 2015; Peters y col., ) y el Preferred Reporting Items for Systematic review and Meta-Analyses extensión for Scoping Reviews (PRISMA-ScR) (Tricco y col., 2018).
Selección de estudios
El proceso de selección de las fuentes incluyó tres fases que permitieron definir los estudios para la extracción de la información. Estas fases corresponden a la identificación de fuentes de evidencia y estudios, la revisión y estrategias de búsqueda y la elegibilidad de los documentos para la obtención del análisis de información de acuerdo con los criterios de selección definidos.
Identificación de fuentes de evidencia
Teniendo como base la pregunta de revisión a resolver, definida como ¿Cuál es el impacto ambiental generado por la producción agrícola de cacao en Colombia? La cual presenta como el objetivo de estudio revisar los impactos positivos y negativos a nivel ecológico, económico y social de la producción de cacao en Colombia. Por su carácter inclusivo, la revisión realizada se clasifica como una revisión de alcance de acuerdo con la definición de Munn y col. (2022), lo que permite extender o ampliar la naturaleza de los documentos a estudiar en contextos particulares para identificar diversas evidencias y las limitaciones de la información existente (Pollock y col., 2022). Debido a que la literatura en esta temática es reducida, se seleccionaron además de artículos científicos en revistas especializadas, tesis de pregrado y posgrado (maestría y doctorado), documentos institucionales, independientemente del enfoque metodológico y resúmenes de conferencias.
Estrategias de búsqueda
Se identificaron los departamentos colombianos de mayor influencia cacaotera y se revisó el nivel de estudios desarrollados en estas zonas de influencias cacaoteras del país, incluyendo los enfoques y metodologías de investigación aplicada. Dentro de la búsqueda y recolección de datos, se recurrió a los repositorios de bibliotecas de diferentes universidades, documentos de la Federación Nacional de Cacaoteros (FEDECACAO) y se utilizaron las siguientes bases de datos: Proquest, IFPRI, Redalyc, Sage, Science Direct, AGRIS, Google Scholar, Springer Journal, Scielo, en las cuales se hizo la revisión empleando las siguientes palabras clave y operadores booleanos: impactos económicos, impactos sociales, impactos ecológicos, certificación, cacaocultura, cacao, con el fin de obtener documentos relacionados para el análisis de la información. Las ecuaciones de búsqueda corresponden a (impactos económicos OR impactos sociales OR impactos ecológicos) AND (cacao OR «cacaocultura») AND (Colombia), también se emplearon búsquedas incluyendo las palabras clave en la ecuación en idioma inglés y español seguidas de “”, “$” y ().tw. Esta estrategia arrojó 182 registros junto a tres documentos institucionales no publicados en la red, de los cuales se depuraron 109 luego de retirar la duplicidad.
Elegibilidad e inclusión
Las potenciales fuentes de evidencia se descargaron en su totalidad y fueron evaluadas por lo menos por dos de los revisores siguiendo los criterios de inclusión que a continuación se presentan:
Estar publicados como artículos en revistas de divulgación científica, libros, tesis de pregrado y posgrado.
Estar en idioma inglés o español.
Estar publicados desde el año 2000 hasta el año 2020.
Que sea un estudio cuya área evaluada sea el territorio colombiano.
Que el estudio solo abarque temas relacionados con el cacao.
Los desacuerdos presentados entre los revisores durante la selección se resolvieron con un revisor adicional. Luego de la valoración, se obtuvieron un total de 72 documentos con las particularidades necesarias para ser incorporados en el análisis de esta investigación. Se seleccionaron 51 artículos evaluados por pares, 17 tesis, 1 memoria de simposio y 3 documentos institucionales. Este proceso de selección se presenta en la Figura 1 con los registros identificados en cada fase mediante un diagrama de flujo PRISMA.
Extracción y tratamiento de datos
Los impactos citados en estas publicaciones se registraron en una matriz para su clasificación, homologación y determinación de frecuencias de citación. Debido a que el proceso es iterativo, durante la extracción de datos se fue perfeccionando la matriz. Finalmente, esta matriz para registro de datos incluyó características del estudio, como la categoría de la fuente y su origen, año de publicación, datos de los autores, titulo, palabras clave, área de estudio, muestra, diseño metodológico de la investigación, impactos ambientales según categoría y descripción del impacto. Con los datos condensados en la tabla se definieron las regiones más estudiadas del país en esta temática en particular, los diseños metodológicos más frecuentes y se homologaron los distintos impactos de acuerdo a lo expresado por los autores.
Resultados
Departamentos productores de cacao en Colombia
En la revisión se identificaron treinta (30) departamentos cacaoteros colombianos que tienen una participación importante en el sector; por otro lado, se logró evidenciar que cinco (5) de ellos tienen mayor porcentaje de participación en la producción del país, dentro de los cuales destacan (Tabla 1): Santander, Antioquia, Arauca, Huila y Tolima con un 72 %, siendo Santander el que mayor influencia tiene con un 42 % de producción del cacao colombiano (Fedecacao, ).
Departamentos cacaoteros más evaluados
Los 72 estudios revisados en esta investigación se encuentran distribuidos en 18 departamentos del territorio colombiano (Tabla 2), en donde casi el 70 % se centran en los departamentos de Santander con 27,1 %, Norte de Santander con 17,1 %, Antioquia y Huila con 11,4 % cada uno. Cabe resaltar que dentro de la revisión varios de los documentos seleccionados nombraban a más de un departamento dentro de sus áreas de estudios.
Enfoques metodológicos empleados en los estudios analizados
Durante la revisión de los documentos seleccionados, se obtuvo información que permitió determinar cuáles fueron las metodologías empleadas por los autores en sus investigaciones (Tabla 3). Se logró identificar que la metodología predominante en estos estudios es la investigación de enfoque mixto con una frecuencia del 70% entre los estudios seleccionados. De igual manera se detectó que algunos documentos no exponían claramente su metodología de investigación.
Impactos ecológicos
Los impactos que en mayor proporción se encontraron en la revisión fueron los ecológicos, 14 de ellos fueron positivos y 11 negativos, los cuales fueron nombrados en 56 registros de los 72 documentos seleccionados. Es importante aclarar que muchos estudios coincidían en los impactos, por lo que en la tabla 4 se presenta el impacto y la frecuencia en que estos fueron referenciados.
El incremento de las medidas dirigidas a la protección de la diversidad biológica es el impacto más nombrado por los autores de los estudios seleccionados (Ramírez, Sigarroa y Del Valle, 2014; Gutierrez, Lozano y Jimenez, 2015; Agudelo, 2016; Suárez, 2018; Cubillos, 2017; Hernández y col., 2018; Naranjo, Ortíz y Villamizar, 2017; Ordoñez, 2019), los cuales indican la relación de este impacto con la conciencia ambiental por parte del sector cacaotero colombiano y diferentes entidades públicas y privadas que dirigen esfuerzos hacia la productividad sostenible y la protección de la diversidad de especies vegetales y animales que habitan en estos espacios intervenidos para este cultivo, principalmente cuando se desarrolla a pequeña escala y en adecuados sistemas agroforestales (Zoe y col., 2018).
El segundo impacto más replicado en la revisión fue el aumento de la aplicación de pesticidas en los cultivos de cacao (Ortiz y col., 2016; Vásquez y col., 2018; González, Alvares y Castañeda, 2018; Ferro y Meneses, 1996; Sánchez y Gamboa, 2014; García-Cáceres y col., ) lo que puede ocasionar patologías a las personas que están directa e indirectamente expuestas a este tipo de sustancias. Tanto así que se genera un incremento de infecciones y pestes en humanos (Montoya, Montoya y Lowy, 2015; Villamizar, Cruz y Ortíz, 2016). De manera similar, por falta de conocimiento por parte del sector cacaocultor en la aplicación de estos pesticidas se ven perjudicadas gran parte de las cosechas, debido a la ineficiencia de los protocolos y controles necesarios para el uso de los mismo, afectando el rendimiento de la producción e incrementando la contaminación del suelo (Torrente, 2016).
El tercer impacto fue la disminución de las buenas prácticas agrícolas (BPA) (Ferro y Meneses, 1996; Sánchez y Gamboa, 2014; Arias, López y Vásquez, ; Contreras, 2014; Ramírez, Sigarroa y Del Valle, 2014). Dentro de este marco se detecta que el sector cacaotero colombiano se descuida cuando el cacao que producen no cuenta con una certificación, es por ello que los procesos de inocuidad, calidad y producción se ven directamente afectados. Por otra parte, este impacto ocasiona que haya un incremento en la modificación del paisaje (Ruiz, 2014; Ramírez, Sigarroa y Del Valle, ; Espinoza y Ríos, 2016; Carrillo, ; Correa, 2017; Caviedes y Olaya, 2020) y afectación de la biodiversidad (Montoya, Montoya y Lowy, 2015; González, Alvares y Castañeda, 2018; Rodríguez y col., 2017; Carrillo, ; Correa, ) debido a que no se siguen los protocolos necesarios para la correcta realización de unas buenas prácticas agrícolas, lo que también se debe al desinterés que puede tener el sector cacaotero a sabiendas de que su producto al no contar con certificación afecta directamente los ingresos del sector.
Como cuarto impacto que se detecta durante la revisión, se encuentra un incremento en la contaminación de los recursos hídricos (Montoya, Montoya y Lowy, 2015; Ferro y Meneses, 1996; Ramírez, Sigarroa y Del Valle, 2014; Ramos, Puentes y Olaya, 2016; Correa, 2017) lo cual nos lleva a analizar que además de impactar los suelos, la mala agricultura impacta de manera indirecta las fuentes hídricas cercanas a los terrenos de siembra, lo que también ocasiona un gran daño a la diversidad de especies que habitan en estos sectores y necesitan de este recurso para vivir. Esto puede conllevar a la disminución de los caudales (Montoya, Montoya y Lowy, ).
Impactos económicos
Se pudo evidenciar que los registros de impactos económicos se nombran en más del 70 % de los documentos revisados, donde se encontraron 14 impactos positivos y 7 impactos negativos, de los cuales se expone su frecuencia y porcentaje de registro en la tabla 5.
Inicialmente como impacto que más se evidenció en la revisión fue la disminución de la rentabilidad del cacao convencional por la expansión en la generación de cacao certificado (Pedroza, 2012; Rangel, Ortiz y Villamizar, 2013; Sánchez y Gamboa, 2014; García-Cáceres y col., ; Arias, López y Vásquez, ; Ortiz, ), debido a que al no contar con una certificación que respalde la calidad del producto, el cacaocultor prefiere producir cacao de menor calidad, obviamente a menor inversión. Sin embargo, se encontró como el segundo impacto de mayor frecuencia el mejoramiento de la calidad del cacao (Carrillo, Londoño y Gil, ; Plazas, López y Corrales, 2017; Machado y col., 2018; Suárez, 2018; Barragán y Rey, 2004).
Como tercer impacto con mayor frecuencia dentro de la revisión fue el aumento del mercado del sector cacaotero (Rojas y col., 2008; Jaimes y col., 2011; Arias, López y Vásquez, ; Ramírez, Sigarroa y Del Valle, 2014; Arias, López y Vásquez, ; Osorio y col., 2017); lo que conlleva al incremento de la producción del sector cacaotero (Correa, Castro y Coy, 2014; Álvarez, Rojas y Suárez, 2015; Montoya, Montoya y Lowy, 2015; Plazas, López y Corrales, 2017; Cely, 2017), debido a la exigencia por su alto reconocimiento internacional y mayor demanda del producto en el mercado, generando rentabilidad y aumento del comercio en el sector (Correa, Castro y Coy, ; Álvarez, Rojas y Suárez, ; Montoya, Montoya y Lowy, ; Plazas, López y Corrales, ; Cely, ), dando origen al aumento de confederaciones de productores y empresarios cacaoteros, (Barragán y Rey, 2004; Unión Europea, Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, ; Sánchez y Gamboa, 2014; Gutiérrez y col., 2020), lo que le otorga prestigio y credibilidad a esta actividad en la región, debido a que generalmente contribuye al aumento en el avance y desarrollo económico (Rodríguez, 2011; Unión Europea, Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, ; Pabón, Herrera-Roa y Sepúlveda, 2016; Ortiz y col., 2016; Cataño, 2019); incluso en algunas regiones se observa la generación de dependencia económica de la población hacia el sector cacaotero (GarcíaCáceres y col., ; Cardona, Rodríguez y Cadena, ; González, Alvares y Castañeda, 2018).
El cuarto impacto de mayor predominancia en los estudios revisados es el incremento de programas e iniciativas de proyectos en el sector cacaotero (Forero, Jochum y Sierra, 2015; Rodríguez, 2017; Suárez, 2018; Unión Europea, Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, ; Correa, Castro y Coy, 2014; Ruiz, 2014), aprovechando el conocimiento adquirido por dichos programas para obtener un mejor planteamiento y organización en el control de los recursos, facilitando el desarrollo óptimo de los proyectos, los cuales tienen como objetivo el aumento de la productividad del cacao. Sin embargo, el quinto impacto más referenciado indica que el interés de inversión en el sector cacaotero ha disminuido (García, Montaño y Montoya, 2012; Rodríguez y col., ; Oliveros, 2013; Contreras, 2014; Morillo y col., 2014; Cardona, Rodríguez y Cadena, ; Contreras, ; Rodríguez, ), debido a la baja calidad y productividad en algunas regiones.
Impactos sociales
El número de impactos sociales fue el más reducido con 10 positivos y 3 negativos, apareciendo sus registros en más del 50 % de los documentos revisados. En la tabla 6 se presenta la frecuencia y el porcentaje de referencia de cada impacto.
El principal impacto social encontrado por los autores de los documentos revisados fue el aumento de la capacitación y los programas de enseñanza y formación académica en el sector cacaotero (Unión Europea, Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, ; Sánchez y Gamboa, 2014; Morillo y col., 2014; Montoya, Montoya y Lowy, 2015; Ortiz, ; Pabón, Herrera-Roa y Sepúlveda, 2016), lo cual cuenta con las entidades que envían personal calificado quienes comparten su conocimiento al productor para ayudar en el desarrollo y sostenimiento de los cultivos, reactivando la economía regional (Barragán y Rey, 2004; Sánchez y Gamboa, ; Arias, López y Vásquez, ; Vásquez y col., ).
De esta manera se encontró el segundo impacto más referenciado, el incremento en alternativas de investigación (Cleves, Fonseca y Jarma, 2013; Forero, Jochum y Sierra, 2015; Ramos, 2014; Morillo y col., 2014; Cubillos, 2017; Plazas, López y Corrales, 2017; Rodríguez, 2017), dirigidas a mejorar la productividad, las condiciones laborales y los procesos agroindustriales para su transformación.
El mejoramiento de las condiciones laborales de los cacaocultores es el tercer impacto social de mayor registro (Rodríguez, 2011; Fiallo, 2014; Parrado y Torres, 2017; Diaz y Sierra, 2018; Cataño, 2019; Velásquez, 2019; Vásquez y col., 2018), permitiendo no solo al cacaocultor acceder a los beneficios de maquinarias para el cultivo sino también a las familias, ayudando en el proceso de iniciación o continuidad de sus estudios, y reduciendo paulatinamente la ocupación de menores como fuerza de trabajo (Rodríguez, ; Rangel, Ortiz y Villamizar, 2013).
El cuarto impacto registrado con mayor frecuencia en los documentos revisados es el incremento de puestos de trabajo debido a la amplia demanda del mercado, lo que requiere una mayor fuerza laboral durante la producción (Rangel, Ortiz y Villamizar, 2013; Ramos, Puentes y Olaya, 2016; Vásquez y col., 2018; González, Alvares y Castañeda, 2018; Correa, 2017; Cely, 2017). El aumento del empleo generado por el cultivo del cacao en muchas regiones evidencia mejoramientos salariales, mayor poder adquisitivo y contribuye a la reducción de la pobreza rural (Trujillo y Perdomo, 2016; Ortiz y col., ; González, Alvares y Castañeda, ; Cataño, 2019; Jaimes y col., 2011; Correa, Castro y Coy, ; Suárez, 2018). Este aspecto contribuye incluso a la resolución de conflictos, debido a que al ser un cultivo legal, se ha presentado como alternativa para sustituir cultivos ilicitos (Vásquez y col., ; Suárez, ).
Conclusiones
Los estudios disponibles que registran impactos ambientales generados por la cacaocultura en Colombia son muy pocos. Se encontró que los aspectos ecológicos y económicos son los más descritos y que el aspecto social solo se trata en el 50 % de los documentos disponibles. Sin embargo, en relación con los impactos negativos generados por esta actividad, los impactos sociales son significativamente menos identificados que los ecológicos y económicos.
Teniéndolo en cuenta como materia prima, el proceso de transformación del cacao es básico, y su comercialización va de la mano con la variación de sus precios en el mercado, por lo cual, es imperativo que las respectivas políticas de apoyo a los cacaocultores inciten a la aplicación de nuevas estrategias para poder tener una diferenciación del producto en el mercado, haciendo demarcaciones en sus orígenes, tipo de cacao, ciudad y país de producción y normas de calidad en los procesos de producción.
Se puede evidenciar que se debe tener una excelente y fuerte articulación del producto en el mercado, generar buenas alianzas empresariales para el desarrollo de estrategias, y obtener buenas relaciones gubernamentales, gestionando un buen apoyo de capital, teniendo en cuenta que para iniciar con esas actividades es necesario que se comercialice el cacao en grano, con apoyo e intervenciones dirigidas a la mejora de infraestructura de centros de almacenamiento y así llevar un mejor control del volumen y calidad del producto, implementando sistemas de control interno dirigido a obtener o adoptar programas de certificación.
Finalmente se deben trabajar pilotos organizacionales, los cuales deben iniciar un proceso de la producción de calidad, mejorando así mismo la calidad de vida de los cacaocultores por medio de estos nuevos modelos financieros, apuntando a la participación en organizaciones locales e internacionales quienes apoyan la integridad del agricultor, interviniendo no solo en el cultivo, sino también en la parte económica y social.
Los resultados encontrados en esta revisión sirven como una base disponible para la comunidad científica en futuros estudios de impacto ambiental. De igual manera, esta información se puede utilizar en la formulación de políticas públicas basadas en evidencia y como soporte para la planificación de evaluaciones de impacto a diferentes programas o modalidades de programas de políticas que se encuentran implementadas o se pretenden implementar y que están dirigidas a apoyar a los cacaocultores de Colombia.




















