1. Introducción
En la construcción de grandes y pequeñas obras de infraestructura se producen perturbaciones que provocan desequilibrios en los ecosistemas. Estas perturbaciones son de dos tipos: naturales y antrópicas. En los dos casos, la naturaleza busca equilibrarse en corto, mediano o largo tiempo, siempre y cuando las perturbaciones no sean permanentes o se provoque con exagerada frecuencia. Las perturbaciones antrópicas son las que más provocan desequilibrios pues producen impactos de consideración que llegan incluso a dañar los ciclos naturales, al punto de desaparecer una o varias especies, Sin embargo, el hombre puede ser uno de los mejores agentes de dispersión que ayuden al establecimiento de muchas especies que tienen dificultades de establecerse a fin de lograr la inmediata recuperación del sistema (Hernández, 1996).
Varios estudios han demostrado que solo cuando se efectúan grandes aberturas de un bosque o se realicen parches en un espacio abierto, es posible la pérdida gradual de especies, después de la subdivisión del hábitat, pero también es posible ganar otras especies mientras ocurre el transcurso normal de la sucesión (Robinson et al., 1992). En una primera etapa, apenas las especies con semillas pequeñas pueden establecerse en áreas degradadas. A medida que la vegetación forestal se restablece en esas áreas, nuevos elementos del bosque deberán entrar como participantes del proceso (Uhl et al., 1991), es el caso de los animales, desde los más pequeños hasta los más grandes y complejos. Por último, dentro del proceso de sucesión es muy importante considerar el aspecto de competencia y asociaciones simbióticas que son mecanismos adaptados por muchas especies para sobrevivir (Finegan, 1992).
En primera instancia, las plantas que dominan después de una perturbación intensiva son las herbáceas, especialmente las gramíneas. Así lo demuestra un trabajo de investigación realizado por Junk & Piedade (1993) en las riberas del río Amazonas, cerca de la ciudad de Manaos.
Aunque resulta bastante difícil describir el arribo, el establecimiento y las relaciones de asociación y competencia entre especies, dentro del modelo de sucesión de Connell & Slatyer (1977) se trata de explicar las relaciones entre las diferentes especies que llegan a poblar un determinado lugar de una perturbación (McCook, 1994).
Junk & Piedade (1993) encontraron algunos atributos en las especies herbáceas que dominaron los terrenos perturbados: 1. Resistencia de las semillas y esporas a las inundaciones y la desecación, 2. Cortos ciclos reproductivos, 3. Altos índices de reproducción, 4. Alta producción primaria, 5. Tolerancia a las plantas adultas, a las inundaciones y sequías y, 6. Adaptaciones para mantenerse con diferentes niveles de agua. El corto ciclo de vida y el alto índice reproductivo, permiten una rápida colonización del hábitat perturbado y la sucesión de una población estratégica perdida (Junk & Piedade, 1993).
Después de una perturbación en un ecosistema el paisaje se transforma; se produce de estado en estado una sucesión de formaciones vegetales arbustivas por la reconstrucción del ecosistema característico de la zona concerniente (Anderson, 1990). Se trata de una evolución ordenada y previsible, verdadero desarrollo del ecosistema terminal. La formación terminal de estructura y de composición florística estables dentro de las condiciones definidas por el clima regional, es el clímax (Barbault, 1990). Para Odum (1969), sucesión ecológica es el proceso ordenado de desarrollo de las comunidades, efectuándose según una dirección bastante constante y por tanto previsible (Daget & Gordon, 1970). Sobre la base de estos conceptos, puede decirse que la sucesión secundaria es la respuesta natural a una perturbación. En consecuencia, para hablar de sucesión secundaria, es necesario hablar de las perturbaciones (Barbault, 1990).
En pastizales abandonados sujetos a poco uso se observó regeneración forestal vigorosa. La media de acumulación de la biomasa a nivel del suelo es de 10 t ha-1 año-1 u 80 t después de 8 años (a groso modo o tercio de los niveles de biomasa de bosques maduros), se encontraron retoños de 20 árboles por cada 100 m2. En pastizales abandonados sujetos a un moderado uso fueron también desarrollando características del bosque, pero la acumulación de la biomasa fue solamente de 5 t ha-1 año-1 (la mitad del índice presentado en pastizales de poco uso). Individuos alcanzan la vía del brote, de semilla a bancos de semillas, o semillas dispersas, pero la riqueza de tres especies fue solamente más baja que en sitios de poco uso y el número de árboles de bosque fue menor. Finalmente, en pastizales abandonados, sujetos al mayor uso, tuvieron al menos distintos patrones de sucesión. Los sitios solo de 8 años fueron dominados por poaceas y asperezas, con apenas un árbol por 100 m2 y una acumulación de biomasa a nivel del suelo de 0.6 t ha-1 año-1, un valor solamente alrededor de 6% de lo encontrado en sitios de poco uso (Uhl et al., 1990).
Después de una perturbación donde existe remoción del suelo, una gran parte de las raíces de la mayoría de las plantas están en los horizontes altos del suelo. Generalmente del 65 al 80% de las raíces se encuentran sobre las 6 pulgadas. El volumen total de las raíces decrece como la profundidad del suelo se incrementa (USDA, 1988). Dentro de sus galerías las lombrices de tierra ingieren un volumen importante de suelo que transportan, aflojándolo en el suelo o en la superficie. La masa de desecho de las lombrices ha sido evaluada en 300 t ha-1 año-1 en las zonas temperadas. En las zonas tropicales, donde la temperatura elevada incrementa la actividad de las lombrices de tierra, esta masa se estima entre 850 - 1150 t ha-1 año-1, de las cuales 25 t serían depositadas en la superficie. También las lombrices pueden ingerir 10 veces su propia masa de suelo por día, y hasta 36 veces en el caso de lombrices jóvenes (Motalib & Rida, 1994).
Cuando existen alteraciones, como el levantamiento de la capa vegetal, el movimiento del suelo por actividad agrícola u otras actividades, se producen efectos de desequilibrio en el sistema, porque se expone a los elementos constituyentes del mismo a otras condiciones, sean estas de luz, de temperatura, de aire y al golpe directo del agua cuando llueve, sin embargo, también es un sistema que se recupera inmediatamente, según la intensidad de la alteración o perturbación.
2. Materiales y métodos
El sitio de estudio fue el cerro El Castillo del Bosque Protector Mindo Nambillo, localizado en las coordenadas 00° 02´ 52.0´´ S; 78° 38´ 48.9´´ W y 2.625 m.s.n.m. Es un bosque muy húmedo de una zona nublada, es primario intervenido, bosque perenne, corresponde a la región bioclimática húmeda subtropical y zona de vegetación de bosque muy húmedo montano según la clasificación de zonas de vida de Holdridge (BmhM) (Cañadas Cruz, 1983).
Es una zona con pendientes muy pronunciadas, se observa roca meteorizada, suelo bien drenado y fácilmente deleznable si no se mantiene una cubierta vegetal.
En este lugar se realizaron obras de ingeniería a fin de colocar la tubería del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), ejecutar aseguramientos y sostenimiento de la misma, Esta actividad antrópica provocó un gran impacto en el ecosistema, específicamente en la flora y la fauna del lugar (Figura 1).
En una primera visita se hizo el reconocimiento del área. Se recorrió desde el cerro Guarumos, pasando por los cerros El Castillo y el Campanario, hasta llegar al campamento de Bella vista. En este recorrido se determinó el lugar donde se debían hacer las observaciones y se tomaron algunos datos de referencia.
El lugar determinado para realizar las observaciones fue el cerro El Castillo, tanto en la parte oriental del cerro como en la parte occidental, según las siguientes consideraciones: a) Se observa que en este lugar es donde se hizo una obra de ingeniería de gran envergadura para la ubicación de la tubería, b) Es un lugar bastante frágil, por encontrarse en la cresta de montaña, c) Por el hecho de haber sido un lugar difícil de trabajar para realizar las obras de ingeniería, ya sea por la remoción de tierra, la colocación de la tubería, el aseguramiento y el sostenimiento de la misma, debió haberse provocado un gran impacto en el ecosistema, específicamente en la flora y la fauna del lugar, d) Porque se observa que para evitar escurrimientos de tierra hacia las laderas adyacentes, se utilizaron materiales de hormigón y geo-membranas de sostenimiento.
En una segunda visita se realizó el conteo de las especies herbáceas dentro del Derecho de Vía, utilizando el método del Área Mínima (Barbour, Burk & Pitts, 1973) a fin de hacer el análisis cuantitativo de la flora que se ha restablecido después de la perturbación producida, incluyendo las tres especies sembradas Phaseolus polyanthus (gualea), Paspalum sp. (nudillo) y Panicum polygunatum (cola de conejo), por recomendación de la Fundación Jatun Sacha (Figura 2).
Finalmente, se hicieron las comparaciones entre las especies herbáceas existentes en el interior del bosque y la Línea Base realizada por la empresa ENTRIX, en el 2001 (OCP Ecuador S.A., 2001) para la OCP, con los resultados obtenidos en este trabajo.
3. Resultados
El sitio de estudio es un bosque intervenido porque tiempo atrás fue explotado, según referencias de moradores que manifiestan que se extrajo madera, especialmente de cedro, y según se recoge en el Plan General de Desarrollo de Pichincha (Gobierno de la Provincia de Pichincha, 2002), se han encontrado señales de la presencia de cedros en el bosque protector Mindo Nambillo. Esto se confirmó al encontrar algunos ejemplares de esta especie maderable, al igual que de encino.
En la lista de especies de plantas inventariadas por la empresa ENTRIX para la OCP en el 2001 (Línea base), no se encuentra ninguna de las plantas herbáceas encontradas en el área observada, ni se encuentran modificaciones de los registros de monitoreo desde el primero hasta el séptimo realizado en el 2005 (OCP Ecuador S.A., 2005).
En el interior del bosque tampoco se encuentran las especies herbáceas que corresponden a las familias enlistadas en la Tabla 1. Sin embargo, en el margen de la perturbación se encontraron las especies: Carludovica palmata (Cyclantaceae), Gusmania sp. (Bromeliaceae), Zagalita sp. (Ericaceae), Palicuria sp (Rubiaceae), a las que se las puede considerar que comparten los dos ambientes.
El área mínima en la que se encuentran casi todas las especies es de 64 m2 (Figura 3). Cabe señalar que la mayoría de especies encontradas y contadas son herbáceas y muy pocas arbustivas. En el área mínima de 64 m2 se encontraron 93 especies en 29 familias, distribuidas según se muestra en la Tabla 1. La mayoría de especies que se encuentran en el lugar, son especies pioneras y heliófilas, de las cuales el 18% corresponde a la familia de las asteráceas y el 10% a las poáceas. Pocas de estas especies pioneras se encuentran en el interior del bosque.
4. Discusión
En el caso de estudio, la perturbación fue provocada, intensa, temporal de una sola vez y de corta duración, lo cual provocó la desaparición de varios individuos de árboles, arbustos y hierbas, y la huida de muchos animales. Pero, se considera muy difícil que esta perturbación haya provocado la desaparición de especies animales o vegetales. Por otra parte, la abertura del bosque en el Derecho de Vía (DDV), para la construcción del oleoducto, llega al 1.5 % por km2.
Según se observa, es indudable que existió un gran impacto negativo para la flora, la fauna y el paisaje en la etapa de construcción, especialmente en el cerro El Castillo, por el hecho de que hubo que talar los árboles en el DDV, levantar la capa vegetal y remover la tierra para enterrar el tubo. Además, se produjo por la presencia de un buen número de personas que debían realizar los trabajos, la transportación de los tubos y demás materiales, y el ruido que se produce en este tipo de obras.
En el conteo de las especies herbáceas dentro del DDV, se observó que la flora en el sitio perturbado se había restablecido. Entre las especies de plantas encontradas se incluyen las tres especies sembradas Phaseolus polyanthus (gualea), Paspalum sp. (nudillo) y Panicum polygunatum (cola de conejo). Las especies que se encuentran con más frecuencia son aquellas que corresponden a la familia de las Asteraceae, seguido de las Poaceae y luego las pteridofitas, representadas por los helechos.
A pesar de que existió un gran impacto negativo para la flora y la fauna, después de tres meses de haber concluido la obra de ingeniería se observó que la vegetación se ha restablecido con gran vigor, porque el número de especies herbáceas encontradas en los espacios abiertos es mayor que las encontradas en el interior del bosque (Figuras 4 y 5).
5. Conclusiones
Por el hecho de que la perturbación fue temporal y de un tiempo corto, además, por no existir ninguna otra intervención a más de los trabajos de mantenimiento de la vía, puede considerarse como un barbecho abandonado, lo cual ha permitido que la naturaleza recupere su equilibrio y se restablezca el ecosistema. Prueba de ello es que en esta área, que fue bastante afectada, se han encontrado 93 especies de plantas herbáceas y arbustivas, en 29 familias. Estas especies no se encuentran registradas en el inventario de la Línea Base realizado en el 2001, ni se encuentran modificaciones de los registros de monitoreo desde el primero hasta el séptimo realizado en el 2005. Estos resultados demuestran que existe una recuperación vegetal muy satisfactoria en el área intervenida con especies nuevas que migraron o permanecieron en latencia por mucho tiempo.