Introducción
Es mediante las fuentes de empleo que las personas generan sus ingresos económicos que les permiten cubrir sus necesidades, mejorar la calidad de vida, alcanzar metas o aspiraciones de su propia persona o de sus familiares al acceder a productos y/o servicios (Torres et al., 2019; Salas-Torres et al., 2019).
Para Lasocik (2023) el fenómeno social del trabajo forzado, dado su peculiar naturaleza, tiende a presentar dificultades para su entendimiento y aceptación, para evitar confusiones en la conceptualización entre trabajo obligatorio y trabajo forzado. Rivas Vallejo (2021) asocia el trabajo obligatorio con una obligación legal, mientras que el trabajo forzado lo asocia con coacción tanto física como moral, principalmente basado en la exigencia mediante amenazas de penas o castigos.
El trabajo forzoso no sólo viola los derechos humanos fundamentales de las personas, sino también derechos civiles como los socioeconómicos (Pérez Alonso, 2022)), por lo que se clasifica, junto a la servidumbre y la esclavitud, como una forma grave de explotación humana presente en la economía global contemporánea (Hammond, 2021) y que aún en la era moderna sigue existiendo (Mwemezi, 2023).
Washburn et al. (2022) coloca al trabajo forzado como un problema con que afecta directamente a millones de personas, estimándose que fueron 40.3 millones de personas a nivel global e incrementándose hasta cerca de 50 millones. Para Evans et al. (2022) estos datos no sólo son alarmantes sino perturbadores ya que muestran que millones de personas son víctimas al ser forzadas a trabajar de alguna manera. Las muestras de trabajo forzado se presentan en todo el orbe, ya sea en Estados Unidos (Halegua & Chin, 2021); o en Asia (Han et al., 2024), por lo cual se sostiene que debe de ser considerado un problema de escala mundial (Bales & Sovacool, 2021).
El trabajo forzoso no es exclusivo de un sector o una actividad en particular, ya que puede presentarse tanto en el sector agrícola (Bales & Sovacool, 2021; Jackson, 2021; Marcelin et al., 2024), como en la pesca (Han et al., 2024; Jackson, 2021), construcción (Mwemezi, 2023), o el trabajo doméstico (Mwemezi, 2023).
En la actualidad existen disimiles factores que propician el trabajo forzado, manifestado mediante abuso laboral, algunos de ellos pudieran ser: la escasez de mano de obra calificada (de Zegher et al., 2021); las cadenas de subcontratación (Halegua & Chin, 2021; Han et al., 2024); la pobreza extrema (Marcelin et al., 2024); o la migración forzada (Christ & Helliar, 2021; Evans et al., 2022; Hodkinson et al., 2021).
Con la afirmación de que cualquiera persona puede ser víctima de trabajo forzado, surge la incógnita, ¿Existe trabajo forzado en la población económicamente activa de las ciudades de Monclova, Sabinas y Saltillo en el estado de Coahuila en México? Para dar respuesta a esta incógnita es necesario contar con un instrumento de medición que permita recabar los datos necesarios, por lo que el objetivo de esta investigación es diseñar y validar un instrumento de medición para trabajo forzado.
Metodología
Para la generación de los ítems de la escala de medición trabajo forzado, se realizó una revisión documental de la literatura sobre el fenómeno del trabajo forzado a nivel global y local. La validación del instrumento de medición se realizó mediante la consulta de expertos en derecho laboral. La recolección de los datos para la prueba piloto se llevó a cabo durante el periodo de a en las ciudades de Monclova, Sabinas y Saltillo en el estado de Coahuila, México.
Con la finalidad de asegurar tanto la validez como la fiabilidad del instrumento de medición se siguió un proceso sistemático desde la conceptualización hasta la validación de la escala (Sánchez et al., 2021a). Se alcanzaron los pasos: generación de los ítems de la escala de medición; bloques para identificar elementos de trabajo forzado; evaluación la validez del contenido; realización de la prueba piloto, revisión los ítems, aplicación el instrumento a una muestra más grande (Sánchez-Rodríguez et al., 2021b). Complementándose con los pasos: análisis de la estructura factorial (Flores Laguna et al., 2020).
Definición conceptual
Como primer paso para la construcción del instrumento de medición, se definió el trabajo forzado como constructo para la investigación. Para la generación de los ítems se realizó una revisión documental sobre trabajo forzado, partiendo de los indicadores de trabajo forzado generados por International Labour Organizationn (ILO, 2022) los cuales fueron: abuso de vulnerabilidad; engaño; restricción de movimiento; aislamiento; violencia física y sexual; intimidación y amenazas; conservación de documentos de identidad; retención de salarios; servidumbre por deudas; condiciones de vida y de trabajo abusivas y exceso de horas extras.
Generación los ítems de la escala de medición
Una vez realizada la investigación documental, se procedió a generar los ítems de la escala de medición la cual fue compuesta por 1 bloque para variables sociodemográficas y 11 bloques para los indicadores. Los ítems del primer bloque correspondieron a variables sociodemográficas y está conformado por 4 variables de escala nominal y 2 de escala ordinal, la clasificación del tipo de variables se realizó de acuerdo con Arias González (2021).
Primer bloque. Variables sociodemográficas
La primera variable demográfica fue “trabajo”, variable nominal que clasifica el sector laboral en tres categorías: (1) actividades relacionadas con la extracción y explotación de recursos naturales, como agricultura, ganadería, pesca, minería y explotación de petróleo; (2) empleo en fábricas, industrias, maquiladoras, refinerías o construcción; y (3) ocupaciones en comercio, bancos, escuelas, hospitales, transporte, hoteles, ventas o prestación de servicios.
La segunda variable fue “asegurado”, que indica si el empleador proporciona seguro laboral. Se trata de una variable nominal codificada como (1) no y (2) sí. La variable “género” también nominal y se clasificó en (1) femenino, (2) masculino y (3) otro. Por su parte, la variable “edad” ordinal se codificó en rangos de edad, desde (1) menos de 18 años hasta (12) más de 65 años.
Finalmente, la variable “escolaridad” representa el nivel educativo alcanzado y se codifica en ocho categorías: (1) primaria trunca, (2) primaria terminada, (3) secundaria trunca, (4) secundaria terminada, (5) preparatoria trunca, (6) preparatoria terminada, (7) carrera trunca y (8) carrera terminada.
Bloques para identificar elementos de trabajo forzado
Los elementos del segundo al décimo bloque resultaron de los indicadores sobre trabajo forzado según la International Labour Organization (ILO). El bloque 2 contenía elementos relacionados (6 elementos), el bloque 3 estuvo compuesto por indicadores de “engaño” (4 elementos), elementos del bloque 4 resultaron del indicador “restricción de movimiento” (6 elementos), los elementos del bloque 5 resultaron del indicador “aislamiento” (4 elementos), el bloque 6 del indicador “violencia física y sexual” (4 elementos), los elementos del bloque 7 resultaron del indicador “intimidación y amenazas” (6 elementos), el bloque 8 refería al indicador “retención de documentos” (4 elementos), los elementos del bloque 9 resultaron del indicador “servidumbre por deudas” (3 bloques) y por último el décimo bloque el cual contiene información sobre el indicador “condiciones y duraciones de las jornadas”.
Las variables de todos los elementos fueron de tipo ordinales y con la misma codificación para las respuestas 1=nunca, 2=rara vez, 3=a veces, 4=con frecuencia y 5=siempre. Los elementos están distribuidos de acuerdo a la Tabla 1.
Evaluación de la validez del contenido
De acuerdo con la recomendación de Herrera Masó et al. (2022) se seleccionaron a los expertos de acuerdo a criterios de título académico; conocimientos y habilidades, experiencia en el fenómeno, para que realizaran recomendaciones para perfeccionar la escala de medición. Se consultaron a tres expertos:
Experto 1: Se desempeñaba como abogado procurador en el Departamento Laboral de la Jefatura de Servicios Jurídicos del Instituto Mexicano del Seguro Social, retroalimentó: “Las preguntas se encuentran bien elaboradas, son precisas y encaminadas al tema de investigación. Dichas preguntas ayudarán a recopilar información importante y orientar la metodología del estudio y de esta manera alcanzar los objetivos establecidos en el proyecto”.
Experto 2: Era secretario de Acuerdo y Trámite del Tribunal de Conciliación y Arbitraje, proporcionó como retroalimentación: “Las preguntas de la encuesta son claras y directas, de manera que estas permitirán conocer el ámbito laboral de las personas entrevistadas y así poder analizar el ambiente laboral que actualmente se vive en el estado de Coahuila”.
Experto 3: Era secretario de Acuerdo y Trámite del Tribunal de Conciliación y Arbitraje, posterior a la revisión de la escala de medición retroalimentó: “En mi opinión, las preguntas son comprensibles para que cualquier trabajador pueda responderlas y brindar información importante para la investigación sobre el trabajo forzado”.
Realización de prueba piloto
La recolección de los datos para la prueba piloto se realizó durante septiembre de 2024, donde se aplicó el instrumento de medición de forma aleatoria a personas mayores de edad que tenían relación laboral en las ciudades de Monclova, Sabinas y Saltillo en el estado de Coahuila de Zaragoza, en el noreste de México. Se recolectaron 150 respuestas, (80 en Monclova, 17 de Sabinas y 53 en Saltillo), de personas que se identificaban con género femenino (88), masculino (53) y con algún otro género (3), que trabajaban tanto para el sector secundario (23 personas) como para el terciario (127 personas), con último grado de estudio (escolaridad) desde primaria (trunca o terminada), secundaria (trunca o terminada), preparatoria (trunca o terminada) o carrera (trunca o terminada).
El análisis de fiabilidad realizado sobre las 44 variables ordinales de los bloques se obtuvo un coeficiente alfa de Cronbach de 0.908. De acuerdo con la clasificación de Maucaylle & Apaza (2022), este valor indica una confiabilidad excelente.
Después de aplicar prueba piloto se cambió la redacción en el elemento 7 “¿exceden tus horas laboradas porque no sabes el idioma?” por ¿exceden tus horas laboradas porque no sabes español?” y en el elemento 10 “¿retienen tu pago porque no sabes el idioma? se modificó su redacción por “¿retienen tu pago porque no sabes español?”, en ambos casos debido a que se hacían preguntas constantes sobre cual idioma.
Aplicación del instrumento a una muestra más grande
Se amplió la recolección a 300 respuestas (144 en Monclova, 20 de Sabinas y 136 en Saltillo), de personas que se identifican con género femenino (173), masculino (122) y con algún otro género (5). Trabajaban tanto para el sector secundario (88 personas) como para el terciario (212 personas). Último grado de estudio (escolaridad) desde primaria (trunca o terminada), secundaria (trunca o terminada), preparatoria (trunca o terminada) o carrera (trunca o terminada).
Resultados y discusión
Análisis de la estructura factorial
El análisis factorial exploratorio se emplea para verificar que los ítems del instrumento de medición representan los constructos a través de las variables relevantes, agrupando en cada dimensión o factor aquellos ítems que presentan correlación (Aniceto-Vargas et al., 2021; Rivera, 2022; Romero & Mora, 2020). Para su aplicación, se utilizó el coeficiente Kaiser-Meyer-Olkin (KMO), cuyo resultado fue 0.813, como se muestra en la Tabla 2. Asimismo, la tabla presenta los resultados de la Prueba de Esfericidad de Bartlett, la cual obtuvo un valor de significancia de 0.000. Dado que este valor es menor a 0.05, se rechazó la hipótesis nula (las variables no están intercorrelacionadas) y se aceptó la hipótesis alternativa (las variables están intercorrelacionadas) (Romero & Mora, 2020).
Continuando con los resultados del análisis factorial exploratorio, se obtuvieron los valores de comunalidades (valores iniciales y de extracción), la varianza total explicada por cada uno de los componentes, así como las matrices de competencia (matriz de componentes, matriz de componentes rotados y matriz de transformación de componentes). Tras el análisis, se identificaron 10 componentes principales, los cuales explican en conjunto el 68.498% de la varianza total. Todos los elementos que conforman cada componente, así como su respectiva carga factorial y porcentaje de varianza explicada se muestran en la tabla 3. El valor acumulado es adecuado en análisis factorial, indicando que más de dos tercios de la variabilidad en los datos originales se explica mediante los componentes extraídos.
Paso 9. Analizar fiabilidad y validez final
La tabla 4 muestra el valor resultante al ampliar la recolección a 300 respuestas y aplicar el análisis de fiabilidad a las 44 variables ordinales de los nuevos componentes coerción y retención de recursos, condiciones del trabajo, restricción de movimiento, aislamiento, vulnerabilidades específicas, servidumbre económica, violencia interpersonal, engaños y promesas incumplidas, abuso por control físico e influencias residuales. El valor de 0.863 del Alfa de Cronbach es clasificado según Aranzazu-Moya & Rodríguez (2022) como adecuada.
Como resultados del proceso, las 41 variables se agruparon en 10 componentes y 4 variables no se agruparon en el modelo. Los elementos correspondientes a las variables que no se agruparon en algún componente fueron los siguientes:
1.- ¿En tu trabajo te tienen aislado en lugares remotos, sin contacto con el exterior?
2.- ¿Te han retirado tus documentos de identidad (actas, INE, pasaportes u otros)?
3.- ¿Te exigen trabajar en condiciones abusivas?
4.- ¿Te niegan las oportunidades de cambiar de patrón?
Los elementos correspondientes a las variables que se agruparon se muestran en la figura 1 con su respectiva escala de medición.
Discusión
El análisis factorial exploratorio identificó los indicadores de coerción, restricción de movimiento y condiciones abusivas como componentes principales del trabajo forzado, en línea con estudios previos como los de Halegua & Chin (2021) y Mwemezi (2023), quienes destacan estas formas de explotación en diversas industrias, como la construcción, el trabajo doméstico y la agricultura.
Asimismo, la identificación del engaño y la servidumbre como factores clave en el trabajo forzado coincide con modelos teóricos y estudios previos, como los de la ILO (2022) y Hammond (2021), en los que se señala que el engaño, la servidumbre, la retención de salarios, las promesas incumplidas sobre condiciones laborales y las deudas impagables son mecanismos que obligan a los trabajadores a permanecer en situaciones de explotación.
Sin embargo, los resultados del análisis difieren de los hallazgos de Han et al. (2024), quienes identifican la servidumbre por deudas como un indicador predominante en contextos asiáticos. En esta investigación, en cambio, se observó que la coerción explícita y la retención de recursos tuvieron un mayor peso, lo que sugiere que las características del trabajo forzado pueden variar significativamente según el contexto socioeconómico y legal.
A partir de los resultados obtenidos en el presente estudio sobre la medición de las dimensiones del trabajo forzado, se identifican diversas líneas de investigación que pueden ser exploradas en futuros estudios. Se recomienda la aplicación del instrumento en otros contextos ya sea en diferentes regiones y sectores laborales o en distintos entornos socioeconómicos y culturales. Se podrían analizar sectores como la agricultura, la construcción y la industria textil, donde el trabajo forzado es una preocupación recurrente.
Asimismo, se podían realizar estudios longitudinales para observar la evolución de las condiciones de trabajo forzado a lo largo del tiempo y determinar factores de riesgo y protección. Examinar cómo las condiciones de trabajo forzado afectan la salud mental y física de los trabajadores (trastornos psicológicos como el estrés postraumático, ansiedad, depresión o enfermedades derivadas de condiciones laborales precarias.
A pesar de resultar una escala validada para medir las dimensiones del trabajo forzado, presenta algunas limitaciones como muestra localizada (muestra específica de trabajadores en Coahuila, México), otras posibles limitaciones pueden ser el tamaño de la muestra y/o factores no considerados como el impacto psicológico, el papel de la tecnología en la detección y prevención del trabajo forzado, esto puede influir en resultados futuros, pudiendo ser abordado con mayor profundidad.
Otra limitación la posible existencia de sesgos en la percepción de las condiciones laborales, dado que al responder la escala de medición se pueda minimizar o exagerar las condiciones en base a las experiencias previas.
Conclusiones
Los resultados de esta investigación evidencian la solidez y validez del instrumento de medición diseñado para evaluar las dimensiones del trabajo forzado. A partir de un riguroso proceso metodológico, que incluyó pruebas piloto, revisiones de ítems y ampliación de la muestra, se logró construir una escala de medición respaldada por una revisión literaria y validación experta en derecho laboral.
El análisis factorial exploratorio, aplicado tras la ampliación de la muestra a 300 respuestas, permitió identificar 10 componentes principales, entre los que destacan la coerción explícita, condiciones laborales abusivas, restricción de movimiento, aislamiento, vulnerabilidades específicas, servidumbre económica, violencia interpersonal y engaño. Estos componentes reflejan las diversas formas en que el trabajo forzado se manifiesta, alineándose con hallazgos previos en la literatura.
En términos de fiabilidad, el instrumento demostró una consistencia interna elevada, lo que refuerza su precisión y estabilidad. Además, la explicación del 68% de la varianza total indica una fuerte adecuación al modelo conceptual propuesto, asegurando la pertinencia de los factores extraídos.
Finalmente, el desarrollo de este instrumento constituye una contribución significativa a la investigación sobre el trabajo forzado, al proporcionar una herramienta fiable y validada para identificar y analizar sus múltiples dimensiones. Su aplicación en estudios futuros permitirá fortalecer la detección y el análisis de estas prácticas en distintos contextos laborales, facilitando la generación de políticas y estrategias de intervención basadas en evidencia.



















