Introducción
La creciente demanda alimenticia exige encontrar el modelo nutricional apropiado, empleando recursos funcionales, novedosos y eficientes para ser aplicados en la producción pecuaria. La avicultura en Ecuador involucra la producción agrícola para la obtención de materias primas y/o subproductos para la alimentación de las aves, para la posterior conversión productiva (Vargas González, 2016).
Cuando se quieren incluir alimentos no tradicionales en la alimentación animal, no basta con el conocimiento de las concentraciones de nutrientes, sino que es necesario conocer el estudio de la disponibilidad de los mismos (Adedokun y col., 2011). Según Atchade y col. (2019) la digestibilidad de los nutrientes se refiere a la biodisponibilidad y depende del animal, la composición del alimento y del tratamiento a que este pueda someterse. Cuando se quiere estudiar el valor nutricional de fuentes de proteína para las aves, se utiliza la digestibilidad ileal. Esto se debe a que estos animales poseen características anatómicas diferentes en el intestino grueso, por lo que el estudio de la digestibilidad fecal puede estar influenciada por la fermentación de los microorganismos que habitan esta porción (Denbow, 2015).
La soya (Glycine max) aporta excelente concentración y disponibilidad energética, aminoácidos y ácidos grasos esenciales, contenido de grasas (18 a 20 %) y proteínas (37 a 38 %), satisfaciendo las necesidades nutricionales de las líneas modernas de aves (Dei, 2011), presenta alta digestibilidad (82 %) y buen balance de aminoácidos (García-Rebollar y col., 2016). En la alimentación de los pollos se utiliza en forma de harina como fuente principal de proteína en las dietas (Stefanello y col., 2016). Sin embargo, posee elevados precios en el mercado internacional, de ahí que se busquen fuentes alternativas que permitan su sustitución en las raciones.
La Sacha Inchi (SI) (Plukenetia volubilis) es una especie vegetal con excelentes rendimientos, contenidos de proteína bruta (29 %), aminoácidos, ácidos grasos esenciales (54 %) y vitamina A y E (Romero, Valdiviezo y Bonilla, 2019). Sus semillas, luego de extraer el aceite, poseen altos valores proteicos (59,13 %) y grasa de 6,93 % (Kodahl y Sørensen, 2021). Según Romero, Valdiviezo y Bonilla () el porcentaje de extracción de aceite por extrusión es menor (26,92 %) si se compara con el obtenido en los análisis fisicoquímicos (42,03 %). El producto residual conocido como torta de Sacha Inchi (TSI) se ha incorporado en la dieta de algunos monogástricos (Robles-Huaynate, Hurtado-Ramírez y Paredes-López, 2014). A pesar de que sus niveles de leucina y lisina son más bajos que los de la soya, estos son igual o mayores que en otras semillas (Wang, Zhu y Kakuda, 2018). En la actualidad el cultivo de SI es de creciente importancia en la Amazonía ecuatoriana que podría sustituir a los cultivos tradicionales de la zona (Andino Nájera y col., 2018). Las semillas de Sacha Inchi que no cumplen con los estándares establecidos para su comercialización podrían considerarse como alternativa para la alimentación animal (Viamonte y col., 2020).
Las semillas de SI contienen factores antinutricionales que afectan la digestibilidad e inhiben la actividad enzimática. Estos factores podrían inactivarse mediante el tratamiento químico o térmico (Reátegui y Reiner, 2012; Alayón y Echeverri, 2016). La TSI procesada térmicamente se considera un insumo de alta calidad, ya que posee un alto nivel de proteína y energía bruta (Alcívar-Cobeña y col., ).
Desde el punto de vista nutricional han surgido investigaciones sobre nuevas técnicas y fuentes alimentarias con los recursos disponibles que son capaces de suplir a las tradicionales. Esto permite competir en calidad/precio en el mercado, siendo una buena alternativa la elaboración de subproductos de Sacha Inchi (Castro, Narváez Jiménez y Ortega Ojeda, 2017). Por lo tanto, el objetivo es evaluar el comportamiento etológico en jaulas individuales y la digestibilidad aparente de la materia seca (MS) y la proteína bruta (PB) de pollos de engorde Cobb 500 machos alimentados con TSI (Plukenetia volubilis) en tres niveles como sustitución parcial de la Soya (Glycine max).
Metodología
Metodología de investigación
Se empleó el método analítico, el cual consiste en la separación del todo, descomponiéndolo en sus partes o elementos para observar las causas, la naturaleza y los efectos. En este caso, se observó el comportamiento etológico de cada pollo por jaula. De igual forma, se tomó en cuenta la revisión de la literatura científica relacionada con el tema de alimentación con tortas de diferentes oleaginosas, incluida la Sacha inchi, para la respectiva investigación. El método descriptivo: al momento de la investigación se tomaron datos cuantitativos y cualitativos (datos fisiológicos).
Ubicación del estudio
El presente estudio se realizó en la finca experimental Andil de la Universidad Estatal del Sur de Manabí, ubicada en la comuna Andil, parroquia San Lorenzo, del cantón Jipijapa, en la provincia de Manabí. Las coordenadas del sitio de estudio son: Norte 1◦ 15’ 54’’ latitud Sur y 80◦ 41’ 24’’ longitud occidental y suele presentarse una temperatura media anual de 24-26 ◦C.
Población muestral
Para el estudio se utilizaron 36 pollos machos de la línea Cobb 500 de 7 a 42 días de edad. Se seleccionó esta estirpe por considerar su alta resistencia a enfermedades dentro de la zona de estudio y la conversión rápida del alimento en masa muscular.
Tratamientos
Los tratamientos consistieron en: T1= testigo sin TSI, T2= 10 % de TSI, T3= 20 % de TSI y T4= 30 % de TSI. Las dietas evaluadas en cada tratamiento se ofrecieron a partir del día 7 y este según las etapas fisiológicas como inicial (0-14 días), crecimiento (1528 días) y engorde (29-42 días). Las dietas fueron las mismas que emplearon Alcívar-Cobeña y col. ().
Diseño experimental
Se utilizó un Diseño Completamente Aleatorizado (DCA) compuesto por 4 tratamientos y 9 repeticiones, donde tres animales se consideran como la unidad experimental para el análisis de la digestibilidad ileal de la MS y el N. Se utilizó la dócima de Tukey a P<0.05 de probabilidad para la detección de diferencias en los casos necesarios, y para el procesamiento estadístico se utilizó el paquete estadístico InfoStat (Di Rienzo y col., 2012).
Manejo del estudio
Instalaciones
Antes de la llegada de las aves al galpón éste se limpió y fumigó, y el piso se desinfectó con cal. Un día previo a la llegada de las aves se encendió la criadora optimizando una temperatura entre 30 a 32 ◦C. La cama se construyó con viruta de arroz, removiéndola diariamente para mantener condiciones de aseo adecuadas, donde las aves permanecieron por 7 días. En la segunda semana se reemplazó la cama por las 48 jaulas de alambre galvanizado de 40 × 40 × 80 cm, equipadas con bebederos y comederos propios, en las que se colocó individualmente cada ave. Se aplicaron diariamente medidas de asepsia, lavado y desinfección.
Manejo del alimento
Durante la última semana que corresponde a la etapa de engorde (35-42 días de edad), se suministraron a los animales 200g diarios de alimento. Se dividieron en dos raciones: 100g por la mañana e igual cantidad por la tarde. El consumo de alimento se calculó a partir de la oferta y el rechazo.
Toma de muestra
A partir del séptimo día y hasta el día 14 se estudió la etología de los animales según (Cebrián, Canestrari y Baglione, 2011). Este momento coincidió con la adaptación al cambio de crianza en piso a jaulas individuales, situadas a un metro sobre el nivel del suelo junto al suministro del alimento que se formuló con la inclusión de TSI en diferentes porcentajes. Se anotó las veces que dedicaban al consumo de agua y alimentos y a la excreción y las manifestaciones de estrés por las condiciones de manejo. Con estos datos, se calculó el porciento dedicado a cada actividad tomando en consideración el tiempo total de observación (periodo comprendido entre las 8.00 am y las 6.00 pm), así como la relación ingestión-excreción (RIE). Para esta última se empleó la Ecuación 1.
La escala que se empleó en cada caso fue del 1 al 100 % donde valores bajos representan estrés/rechazo, valores medios, neutralidad y valores altos o próximos a 100 significan buena adaptación y aceptación dentro de las jaulas. Después de transcurrido este tiempo, se sacrificaron los animales para el estudio de la digestibilidad ileal aparente de la materia seca y la proteína bruta. Ambos componentes se determinaron en la dieta y el contenido ileal según las técnicas analíticas de la AOAC (). Las muestras se tomaron extrayendo manualmente el contenido en la sección intestinal, deslizando los dedos índice y pulgar a lo largo del íleon y se depositaron en placas Petri (Sebastian y col., 1997). Se tomó como una repetición el contenido ileal de tres pollos. Las muestras se almacenaron a −20 ◦C hasta su posterior procesamiento.
Sacrificio de los animales y cálculo de la digestibilidad ileal aparente de nutrientes
Se sacrificaron las aves utilizando choque eléctrico para aturdirlos y reducir el nivel de estrés. Posteriormente, se abrió la cavidad abdominal y se localizó el íleon, que se define como la porción del intestino delgado que se extiende desde el divertículo de Meckel hasta la unión ileocecal (Castro y col., 2020).
Procesadas las muestras, se procedió al cálculo de la digestibilidad ileal aparente de MS y PB por el método directo según la Ecuación 2.
Donde (MS o´ PB) consumido y (MS o´ PB) i´leon, representan el contenido de ambos nutrientes en el alimento que consumieron y en el contenido ileal, respectivamente.
Resultados y Discusión
Análisis etológico de las aves en jaulas
En el estudio analítico descriptivo etológico (Tabla 1) se observó un nivel alto de estrés durante los dos primeros días. Se manifestó en las aves inquietud, por lo que se les administró por vía oral (disuelto en el bebedero) un regulador de estrés comercial “Trolvit”, que además contenía electrolitos, aminoácidos y vitaminas. Esto contribuyó a que se alcanzara en menor tiempo la adaptación al manejo.
Se evidenció que, en todas las variables entre los días 6 y 7, se obtuvieron buenas respuestas en el análisis etológico, valorado en una escala de porcentaje de 0 al 100 %, que demostró un nivel de adaptación satisfactorio los días del estudio, logrando cumplir un buen control sanitario desde las jaulas. Los resultados se registran en la Tabla 1. El uso de las jaulas individuales dio buenos resultados y las aves empezaron a mostrar su adaptación a este medio a los dos días de su establecimiento. Los resultados concuerdan con los obtenidos por Martínez-Pérez y col. (2008), quienes plantearon un tiempo de adaptación a las jaulas y al alimento de 7 días, cuando se realizan estudios metabólicos en jaulas individuales para pollos de ceba.
DC día de crianza, CV consumo voluntario agua y alimento, RCM respuesta a condiciones de manejo, RIE relación ingestión-excreción.
Digestibilidad ileal aparente de nutrientes con el uso de torta de Sacha inchi
La Tabla 2 muestra el análisis de varianza de la digestibilidad ileal de la MS. El valor de p no fue significativo para p<0.05. Las medias por tratamientos se aprecian en la Tabla 3. Los coeficientes de digestibilidad ileal fueron elevados en todos los casos, lo que demuestra buena digestión de la TSI por los animales. Los pollos poseen un tracto gastrointestinal adaptable anatómica y fisiológicamente según el tipo de alimento que se le suministre (Flórez y Osorio, 2013), lo que favoreció a que el consumo de la torta no provoque cambios desfavorables al animal.
El análisis de varianza para la digestibilidad ileal aparente de la proteína bruta aparece en la Tabla 4. El valor de p en este caso fue significativo, por lo que al comparar las medias que se registran en la Tabla 5 se encontraron diferencias entre tratamientos. El grupo testigo y la inclusión de 30 % de TSI muestran diferencias entre sí, y sus coeficientes fueron el menor y el mayor, respectivamente. El 10 y 20 % de TSI fueron similares al resto de los tratamientos. Al parecer, la calidad de la proteína que aporta la torta de Sacha inchi es elevada, por lo que existe un eminente aprovechamiento por el animal, de ahí que se excrete en menor concentración y por ello aumenta la digestibilidad al incluirse en las raciones de las aves.
A pesar de las diferencias detectadas, los coeficientes de manera general fueron altos. Estos resultados no coinciden con los observados por Woyengo, Beltranena y Zijlstra (2017) al emplear torta de camelina (alrededor de 75,30 %). Las diferencias pudieran explicarse por la composición química de ambos ingredientes, luego del proceso de extracción del aceite a que fueron sometidas las semillas de las oleaginosas. Estos autores reportaron valores de PB y FDN de 39,80 y 38,30 %, respectivamente mientras que en la torta de Sacha inchi que se empleó en el presente estudio.
Alcívar-Cobeña y col. () obtuvieron valores de 41,49 y 16,64 %, respectivamente. El hecho de poseer mayor concentración de proteína y menor contenido de fibra favorece su digestibilidad; diversos autores mencionan que el contenido de fibra tiene incidencia directa en el proceso digestivo (Zaja˛c y col., 2020).
Por otra parte, según Woyengo, Beltranena y Zijlstra (2017) los productos resultantes de la extracción del aceite en semillas de oleaginosas generalmente contienen factores antinutricionales que pueden limitar la utilización de los nutrientes por el animal. La torta de Sacha inchi muestra presencia de alcaloides, saponinas y grupos α amino (Alcívar-Cobeña y col., ), sin embargo, la concentración de estos componentes parece no ser muy elevada, ya que no incidieron desfavorablemente en la digestibilidad ileal de la MS y la PB.
Tabla 3 Análisis de medias mediante la prueba de Tukey para la digestibilidad ileal aparente de materia seca (DIAMS).
Palpa (2009), determinó por recolecta de muestras de heces en pollos de engorde los nutrientes metabolizables y energía metabolizable aparente para la torta de sacha inchi precocida y precocida extruida. La materia seca metabolizable está entre 73,95 % y 74,78 %; la proteína cruda metabolizable entre 42,97 % y 44,26 % y la energía metabolizable aparente entre 4 570,0 y 4 578,91 kcal/kg, respectivamente. Siendo alta la cantidad de proteína y grasa en TSI, su aplicación pudiera optimizar los recursos disponibles para los productores, ya que la torta de soya posee elevados precios en el mercado internacional y la actividad pecuaria importa aproximadamente cien mil toneladas al año (Benítez, Coronell y Martin, 2018).
Conclusiones
Etológicamente los pollos Cobb 500 obtuvieron una respuesta positiva para adaptarse satisfactoriamente a las jaulas individuales. Durante el proceso del estudio no se presentó mortalidad, además, se consiguió un mejor control en la ingestión del alimento y agua de bebida. El control sanitario fue mejor en comparación con la crianza en camas.
Se obtienen buenos índices de digestibilidad ileal de la MS y de N con la inclusión de TSI en la dieta de pollos de ceba, por lo que puede utilizarse como sustituto parcial de la soya en el alimento convencional para pollo de engorde Cobb 500. Para su aplicación en otras razas, se recomienda realizar más investigaciones con mayor variabilidad en los experimentos.



















