INTRODUCCIÓN
La multiculturalidad y la comunicación organizacional mantienen una estrecha conexión en los ámbitos académico y empresarial. En efecto, la multiculturalidad en una organización aporta una diversidad de perspectivas, experiencias y conocimientos culturales, enriqueciendo así la comunicación al proporcionar diversas formas de identificar problemas y tomar decisiones (Gómez, 2024; Belategi-Unzueta et al., 2019).
En un entorno multicultural, la comunicación interpersonal se vuelve crucial. La comprensión de las diferencias culturales en el estilo de comunicación, las normas de cortesía y las expresiones no verbales son esenciales para prevenir malentendidos y fomentar una comunicación efectiva (Ángeles, 2023; Cheney et al., 2014). “
” (Rizo, 2013, p. 34).La interculturalidad requiere necesariamente de la comunicación. La comunicación, comprendida como interacción, es vínculo y relación antes que cualquier otra cosa
En particular, la comunicación intercultural se erige como un componente clave de la comunicación organizacional. Los miembros de la organización deben desarrollar habilidades para comunicarse de manera efectiva con personas de diversas culturas, lo que implica una conciencia de las diferencias culturales y la adaptación del mensaje según sea necesario (Alba & Beltrán, 2018; Barabas, 2014). De manera similar, la multiculturalidad enfrenta malentendidos culturales. Por consiguiente, la comunicación organizacional efectiva implica la capacidad de gestionar y resolver conflictos de manera constructiva, al reconocer y abordar las diferencias culturales (Téllez et al., 2020; Gómez et al., 2020).
Una comunicación organizacional sólida en un entorno multicultural fomenta la cohesión y la colaboración entre los miembros del equipo, independientemente de sus antecedentes culturales. Esto se logra mediante el establecimiento de normas de comunicación inclusivas y el fomento de un ambiente donde todas las voces sean valoradas (Barbosa, Rojas & Gómez, 2021; Zorn & Cheney, 2016).
De la misma manera, la cultura organizacional influye en cómo se comunica una organización. Precisamente, la multiculturalidad afecta la creación y el mantenimiento de la cultura organizacional. De ahí que la comunicación efectiva desempeña un papel fundamental en la transmisión y la preservación de los valores organizativos en un contexto multicultural (Abad, 2017; Miller, 2015).
En consecuencia, el presente artículo tiene como objetivo general analizar la influencia de la multiculturalidad en la comunicación organizacional, para identificar y proponer estrategias efectivas que promuevan la armonización de la diversidad cultural en el entorno laboral. Este objetivo busca explorar cómo la diversidad multicultural fortalece la comunicación organizacional, fomenta la inclusión, la colaboración y la adaptabilidad en un mundo laboral diverso, y contribuye así al desarrollo de entornos organizacionales más efectivos y resilientes (Garzón et al., 2023; Téllez et al., 2022).
Se plantea, además, la idea de que la multiculturalidad, entendida como la presencia de diversas culturas en un entorno organizacional, impacta positivamente en la comunicación organizacional. Se sugiere que la diversidad cultural fortalece la efectividad comunicativa al enriquecer la perspectiva, animar la creatividad y promover un ambiente inclusivo.
El supuesto busca explorar y analizar los elementos específicos que contribuyen a esta mejora en la comunicación, así como identificar posibles desafíos que puedan surgir en el proceso. De ahí que la pregunta problema del artículo es: ¿Cuáles son los elementos específicos que contribuyen a mejorar la comunicación en un entorno multicultural y cuáles son los posibles desafíos que pueden surgir en el proceso de integración de la diversidad cultural en la comunicación organizacional?
METODOLOGÍA
La metodología utilizada en este estudio es de naturaleza cualitativa y se basa en dos enfoques distintos. En primer lugar, se realizaron ecuaciones de búsqueda utilizando técnicas de bibliometría para analizar las categorías de “multiculturalismo” y “comunicación organizacional” durante el periodo comprendido entre 1990 y 2022. En segundo lugar, se implementó una matriz en Excel para sintetizar y resumir los documentos obtenidos a través de las ecuaciones de búsqueda en bases de datos reconocidas, tales como Scopus, Web of Science (Wos), Dialnet y Redalyz (Aguilera et al., 2020; Barbosa et al., 2020; Gómez et al., 2016).
A continuación, se presenta la Tabla 1, que muestra la relación entre las categorías analíticas y las categorías emergentes, obtenidas mediante la triangulación de la metodología y los métodos utilizados. Además, la Tablas 2 y Tabla 3 presentan las ecuaciones de búsqueda utilizadas para las categorías analíticas desde la perspectiva de la bibliometría.
Tabla 3: Ejemplo de ecuación de búsqueda de la Categoría Comunicación Organizacional OR Organizational Communication
En total, se identificaron 986 artículos, de los cuales 641 fueron investigaciones, 253 fueron documentos institucionales y 92 reseñas. Las ecuaciones de búsqueda desempeñan un papel fundamental en la recuperación de información en bases de datos, especialmente en los procesos de fusión y minería de datos (Rushforth, 2016; Björk & Solomon, 2012). Para este propósito, se integraron inicialmente con el programa Vantage Point, especializado en análisis de datos y minería de textos, junto con los conjuntos de datos de cada base (Bensman & Leydesdorff, 2009).
Posteriormente, se identificaron nueve campos comunes entre las dos fuentes principales de información, Scopus y WoS, para consolidar todos los documentos relevantes. Asimismo, se eliminaron duplicados y se inició el proceso de limpieza de la información, que incluye la normalización de nombres de autores, instituciones, países y palabras clave, debido a la falta de uniformidad en los metadatos de las publicaciones (Rincón & Gómez, 2023; Castro et al., 2017).
Cada documento fue caracterizado en columnas de una hoja de Excel, donde se resumieron los objetivos generales, la metodología utilizada, los resultados y las conclusiones literales de los autores. Además, se añadieron las reflexiones de los autores del presente escrito, que representan las categorías emergentes encontradas en el artículo, como “Multiculturalismo” y “Comunicación Organizacional” (Gómez, 2023; Gómez, Aldana & Rodríguez, 2021; Paramo, 2008).
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
La multiculturalidad y la comunicación organizacional están intrínsecamente conectadas. Una comunicación efectiva en entornos multiculturales no solo facilita la comprensión y la cooperación, sino que contribuye al desarrollo de una cultura organizacional inclusiva y adaptativa (Laverde et al., 2020; Sue & Sue, 2016).
PERSPECTIVAS CONTRASTANTES: MULTICULTURALISMO Y COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL
El enfoque del multiculturalismo se centra en gran medida en la preservación de la identidad cultural y la valoración de las diferencias, mientras que la comunicación organizacional, aunque reconoce la diversidad, suele orientarse hacia la integración y colaboración para alcanzar objetivos comunes (Barbosa, Gómez & Téllez, 2021; Contreras & Garibay, 2020). Además, la comunicación organizacional se enfoca en procesos formales de comunicación, como políticas y procedimientos, mientras que el multiculturalismo aborda la comunicación informal, expresiones culturales y dinámicas sociales no siempre integradas a los procesos organizativos (Deetz, 2017).
La comunicación organizacional implica el intercambio de mensajes dentro de una organización compleja, ya sea de manera interna, es decir, entre miembros de la organización, o externa, como entre diferentes organizaciones (Ramos et al., 2017). A menudo, la comunicación organizacional se enfoca en lograr los objetivos y metas de la organización, mientras que el multiculturalismo en reconocer y promover las identidades culturales individuales (Leiva, 2017; Touriñán, 2010). Mientras la comunicación organizacional atiende conflictos desde una perspectiva más institucional, el multiculturalismo resuelve conflictos derivados de malentendidos culturales o diferencias de valores (Gámez, 2024; Barbosa & Gómez, 2021).
La interacción entre individuos, grupos o comunidades resulta fundamental para la transformación del conocimiento tácito y explícito en fuentes de aprendizaje inagotables, lo que va más allá de manuales y cursos de capacitación (Rincón & Gómez, 2023, p. 41).
Una comunicación eficaz fortalece los lazos entre personas de diferentes culturas, promueve la colaboración y la cooperación, lo que a su vez mejora el rendimiento organizacional (Gómez, 2018; Rebeil. & Arévalo, 2017). Sin embargo, el multiculturalismo presenta desafíos en la comunicación organizacional, como diferencias lingüísticas, normativas sociales y expectativas diversas que generan confusiones. Por tanto, las organizaciones deben implementar políticas y programas de formación para optimizar la comunicación intercultural (Hernández & Duana, 2021; Arévalo & Guillén, 2017).
VALORACIÓN DE LA DIVERSIDAD Y MEJORA DE LA COMUNICACIÓN EN EL CONTEXTO MULTICULTURAL Y ORGANIZACIONAL
Tanto el multiculturalismo como la comunicación organizacional valoran la diversidad en el entorno laboral. Ambos enfoques crean ambientes inclusivos que respeten y celebren las diferencias culturales (Medina, 2021; Pacheco et al., 2020). Ambas categorías convergen en la mejora de la comunicación interpersonal, al reconocer que comprender y adaptarse a diferentes estilos de comunicación cultural facilita la interacción efectiva en un entorno diverso (Comboni & Juárez, 2020; Vargas, 2019). La inclusión y la gestión efectiva de la diversidad contribuyen a un ambiente de trabajo saludable y productivo.
En particular, ambos conceptos confluyen en la necesidad de mejorar la comunicación interpersonal, entendiendo que comprender y adaptarse a diferentes estilos de comunicación cultural posibilita la interacción efectiva en un entorno diverso (Maier, 2018; Dietz & Mateos, 2011). Como señala Couder (2009): “
” (p. 31).La interpretación más obvia del multiculturalismo lo considera como sinónimo de pluralidad o diversidad cultural. Hace referencia a la existencia de varias comunidades culturales en un mismo territorio o entidad política
En un ambiente multicultural, la diversidad de perspectivas y experiencias enriquece significativamente la comunicación organizacional. Las distintas culturas aportan ideas innovadoras, enfoques únicos y soluciones creativas a los problemas (Rincón & Gómez, 2023; Rebeil & Arévalo, 2018). Específicamente, una comunicación efectiva suministra la construcción de relaciones fuertes entre individuos de diferentes culturas, lo que potencia la cooperación y la colaboración, y a su vez, mejora el rendimiento de la organización (Lindao, 2021).
DESAFÍOS Y OPORTUNIDADES EN LA COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL: MEJORAS PARA UNA EFICIENCIA OPERATIVA
La rigidez jerárquica constatable en muchas organizaciones obstaculiza la comunicación efectiva. Los empleados en niveles inferiores sienten reticencia para compartir ideas o inquietudes con la alta dirección, lo que resulta en la supresión de información valiosa y un entorno laboral menos inclusivo (Deliyore, 2018).
En segundo lugar, la sobrecarga de información es un desafío común. Con la proliferación de canales de comunicación, los empleados se abruman por la cantidad de información que deben procesar. Esto conduce a la desatención de mensajes importantes y a una disminución de la productividad (Dávila & Arceluz, 2017; Zorn & Cheney, 2016).
En tercer lugar, la falta de realimentación tiene consecuencias negativas. Sin un sistema efectivo de retroalimentación, los empleados se desconectan y desmotivan. La realimentación es crucial para el desarrollo personal y profesional, por lo que las organizaciones deben promover un entorno que fomente la realimentación constructiva (Camino, 2019; Miller, 2015).
Cuarto, la falta de transparencia genera desconfianza. Cuando la gerencia retiene información importante dar lugar a especulaciones y rumores. La transparencia es esencial para construir confianza y promover un ambiente laboral positivo. En suma, una comunicación interdepartamental deficiente insta a la duplicación de esfuerzos y a la falta de cohesión. Los departamentos que operan de manera aislada desconocen los esfuerzos de otros y generan ineficiencias (Aspiazu, 2021; Bermúdez, 2016).
DESAFÍOS Y REFLEXIONES EN TORNO AL MULTICULTURALISMO
El multiculturalismo dialoga con la diversidad cultural y se suscribe a la coexistencia pacífica de distintas culturas en una sociedad. Sin embargo, determinados aspectos requieren análisis y crítica. En primer lugar, el multiculturalismo propicia la relativización cultural, donde las culturas se consideran igualmente válidas y no susceptibles de crítica (Carmen-Panta & Masias-Castillo, 2017; Walsh, 2005).
En segundo, el multiculturalismo propicia la segregación cultural, al enfocarse en la preservación de las diferencias culturales, podría inadvertidamente favorecer la formación de guetos culturales, y limitar la interacción entre individuos de diferentes culturas, así como obstaculizar la integración social (Gómez & Aguirre, 2023; Díaz, 2015).
En tercero, el multiculturalismo genera una competencia de victimización, al centrarse en los derechos de los grupos minoritarios, podría crear una dinámica donde distintos grupos compiten por el reconocimiento de su sufrimiento y victimización. Cuarto, el multiculturalismo conduce a la esencialización de la cultura. Al tratar las culturas como entidades monolíticas e inmutables, podría pasar por alto la diversidad interna y la evolución cultural y fortalecer estereotipos culturales (Garzón et al., 2022; Rodríguez et al., 2021; Rendón & Gómez, 2022; Dietz & Mateos, 2011).
Uno de los más grandes desafíos a los que tendrán que enfrentarse los líderes a lo largo de este siglo es la multiculturalidad. La tecnología y los transportes modernos están cambiando rápidamente el mundo, y el concepto de la aldea global nunca ha sido más real. (Hidalgo, 2005, p. 77)
Ahora bien, la presencia de la multiculturalidad en las organizaciones es una realidad cada vez más palpable en el mundo globalizado actual (Ladino, 2017).
Tanto la comunicación organizacional como el multiculturalismo son fundamentales, pero ciertos aspectos necesitan ser revisados y mejorados. Las entidades deben poner empeño en impulsar una comunicación franca y clara, reducir el exceso de información, incentivar la retroalimentación, optimizar la comunicación entre departamentos, y fomentar la convivencia pacífica, el respeto a los derechos humanos a nivel mundial y la integración social.
A pesar de los desafíos que presenta, el multiculturalismo también brinda oportunidades singulares para enriquecer la comunicación organizacional (Ordoñez, 2021; Walsh, 2008). La diversidad de perspectivas, experiencias y habilidades culturales impulsa la creatividad y la innovación en un ambiente laboral. Además, la inclusión de culturas diversas favorece la equidad y la representación, y crea un entorno donde todos se sienten apreciados (Gómez, Barbosa & Laverde, 2021; Cusot & Montalvo, 2016).
En efecto, la comunicación efectiva requiere comprensión y adaptación, y en contextos multiculturales constituye un reto significativo. Precisamente, es necesario establecer reglas claras de comunicación y promover la educación intercultural para mejorar la colaboración y reducir las barreras.
Por lo tanto, la multiculturalidad, cuando se gestiona correctamente, se convierte en una ventaja competitiva. La clave reside en la sensibilización y la formación continua para mejorar la competencia intercultural de los empleados. La diversidad refuerza la resiliencia organizacional y la capacidad de adaptación a un mundo cada vez más diverso y cambiante (Vargas, 2019; Candau, 2013; García, 2018).
Los resultados del ejercicio investigativo se sintonizan con los postulados de Maier (2018) y Duranti (2011), quienes señalan que lo esencial de establecer canales de comunicación abiertos y fomentar un ambiente donde se valoren las diferencias culturales. En particular, la inclusión de todos los miembros de la organización en el proceso de toma de decisiones garantiza que la comunicación sea verdaderamente inclusiva y respetuosa de la diversidad. La complejidad y la importancia de equilibrar los beneficios y los desafíos de la multiculturalidad en la comunicación organizacional seguirá siendo un tema relevante en la gestión de empresas y organizaciones en la era que tiende a ser globalizada (Arroyo, 2016; Blommaert, 2010).
CONCLUSIONES
La comunicación organizacional y el multiculturalismo generan un entorno laboral dinámico e inclusivo, pero requieren de una gestión cuidadosa para abordar los desafíos de la comunicación intercultural. La diversidad cultural puede ser percibida como una fuente de armonía singular en las organizaciones, pero su administración adecuada es crucial para una comunicación efectiva.
Aunque la comunicación en el ámbito organizacional es fundamental, ciertos aspectos demandan atención y mejora. Las entidades deben trabajar en promover una comunicación abierta y transparente, reducir la sobrecarga de información, fomentar la realimentación y optimizar la comunicación entre departamentos. Al llevar a cabo estas acciones, podrán establecer un entorno laboral más eficiente y armonioso.
Aunque el multiculturalismo busca noblemente fomentar la diversidad y la tolerancia, presenta desafíos que necesitan ser abordados. Es crucial que las políticas relacionadas con el multiculturalismo se ejecuten de manera que impulsen una coexistencia pacífica, respeten los derechos humanos universales y fomenten la integración social. Al adoptar estas medidas, se aprovechan los beneficios de la diversidad cultural sin caer en las dificultades asociadas a este fenómeno.
En suma, la multiculturalidad y la comunicación organizacional comparten determinados objetivos, se diferencian en sus enfoques y énfasis, y reflejan la complejidad de incorporar la diversidad cultural de manera efectiva en el contexto organizacional. El entendimiento de estas convergencias y divergencias deviene fundamental para elaborar estrategias de comunicación y gestión de la diversidad cultural en entornos organizativos